Un par de meses atrás hice una lista de las cosas que quiero hacer en esta vida. Salieron 107 deseos, algunos peregrinos (“13. Atravesar el Estrecho de Magallanes”), otros descaradamente “frikis” (“11. Construir una antena Wi-Fi casera”), y uno, sola y extrañamente uno irónico (“106.Ver a España ganando una Eurocopa o un Mundial”). Pues bien, la noticia es que ya no es irónico.
España ganó ayer la Eurocopa. Tumbó a Alemania en la final; dejó en la cuneta a Italia, la campeona del mundo; arrasó a Rusia en la primera fase y en la semifinal, y no menos importante, no dio opción ninguna a la disminuida Grecia, que desde ayer ya es por fin excampeona de Europa.
La final de ayer tiene un carácter épico por ser ante Alemania (“El fútbol es un deporte que se inventó en Inglaterra, que juegan once contra once y que siempre gana Alemania”, Lineker dixit), por ser un enfrentamiento entre un fútbol vistoso que busca siempre la portería rival y un juego que prefiere perseguir las espinillas del contrario que al propio balón. Se ganó en el campo, así Alemania conserva su imbatibilidad desde los once metros.
La semifinal contra Rusia tiene la lírica de la poesía más fluida, de la métrica más conocida, pero que ilumina las almas. Una España que jugó de memoria borró del mapa a una Rusia que venía de apear a los padres del fútbol total. Curiosamente, el gol de Xavi, el primero de la tarde, tiene ecos del primer gol de la final de 1974, en la que los holandeses marcaron sin que los alemanes tocaran el balón. Tocar y tocar hasta que entra. El de Xavi no fue al principio del partido, pero el partido empezó ahí en realidad.
La eliminación de Italia fue más farragosa. No hubo épica ni lírica. Tuvieron que hacer de tripas corazón. De su lado no jugaban ni Pirlo (flaco, creativo, peligroso), ni Gattuso (robusto, destructivo, peligroso), pero cayeron en los penaltis. Quizá este partido fuera el más importante del torneo, porque cayó Italia y cayó el maleficio de los cuartos y la maldición de los penaltis.
Por fin sabemos lo que experimentan brasileños, argentinos, italianos, franceses, etc. cada dos por tres.
Os pongo unos videos que la mayoría habréis visto mil veces.