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Filippo Brunelleschi y el Duomo de Florencia

9 enero 2008

Duomo Florencia

Llevaba un tiempo sin publicar, y en el primer post del 2008 voy a volver a mis temas italianos. Hoy voy a hablar de un tal Filippo Brunelleschi, ciudadano florentino del siglo XV, y principal responsable de una de las grandes maravillas de la arquitectura: la cúpula de la Catedral de Florencia (la foto, que es excelente, la he sacado de la wikipedia, con licencia CC).

La historia empieza en 1418, en una recientemente enriquecida Florencia, que desea una catedral a la altura de la de las vecinas Pisa y Siena. Ya tienen la mayor parte del edificio, pero les falta lo más importante: la cúpula. Deciden convocar un concurso, abierto a todo el que quiera. Las bases son relativamente simples: una cúpula, lo más espectacular posible, que pueda construirse sobre la catedral ya levantada, y sobre todo, que no se caiga. Y este último requisito era muy importante.

Al concurso se presentan numerosos artistas italianos, entre ellos Brunelleschi, el futuro vencedor del certamen, y Lorenzo Ghiberti, su máximo rival, y uno de los plateros más hábiles de la historia. Ambos, pero sobre todo Ghiberti habían conseguido numerosos contratos en las múltiples obras que había por aquellos años en Florencia y en el resto de Italia. Los dos son el arquetipo del hombre renacentista: plateros de formación, pero excelentes dibujantes, arquitectos e ingenieros.

La primera decisión que tuvo que tomar el comité (antes de que se presentara nadie) fue el estilo de la catedral. Por aquella época, había dos estilos dominantes: los que hoy día conocemos como gótico y renacentista. A principios del siglo XV se los llamaba de otra manera: el primero era el arte del imperio, “de los godos”, muy popular en Alemania y Francia, pero no tanto en Italia, donde solamente hay una catedral gótica (la de Milán) ; y el segundo, era un arte que estaba empezando a surgir, y nadie tenía una idea muy clara de cómo tenía que ser. Los miembros del jurado optaron por el último.

Brunelleschi y los demás aspirantes hicieron sus proyectos, y construyeron sus maquetas. Cada uno de ellos entregaba la maqueta de su diseño, y respondía a las dudas de los miembros del jurado y de cualquiera que pasara por allí (en la práctica, competidores). Esto constituía un problema para Brunelleschi, un hombre muy celoso y desconfiado, rayano en la paranoia, puesto que le obligaba a contar con un artesano para construir la maqueta. Este artesano, que bien podía ser otro participante en el certamen, bien podía usar elementos del diseño de Brunelleschi en su propio proyecto. Sin embargo, en el caso de la cúpula, nadie se atrevió a hacerlo.

La razón era el arriesgado diseño que Brunelleschi propuso. Una gigantesca cúpula, mayor incluso que la de Santa Sofía o en Panteón de Roma; y además, para rizar el rizo, proponía construirla sin ninguna sujeción temporal de madera. A pelo. Por supuesto, las dudas sobre la viabilidad del proyecto surgieron enseguida. ¿Cómo iba Brunelleschi a hacerlo? Nadie tenía la más remota idea puesto que éste se negó siempre a decirlo. Aún así, se le adjudicó el proyecto y la dirección de las obras. Filippo Brunelleschi ya era “capomaestro“. Se ha especulado mucho sobre esta curiosa actitud del arquitecto florentino, exponiéndose a perder la obra por su obstinación, pero yo creo que se negó a revelar los detalles para asegurarse que no le dieran la dirección de la obra a ningún otro aspirante.

Las obras durarían 16 años (1418-1434) si contamos el período comprendido entre el fallo del jurado y la consagración de la Catedral. No obstante, las obras realmente duraron mucho tiempo más. En todo este tiempo ocurrieron multitud de cosas, que son las que se relatan en el libro de Ross King que os pongo en la bibliografía. Yo solamente voy a mencionar, muy de pasada, algunas.

Brunelleschi pasó dos semanas en la cárcel por una intriga contra él y contra Cosimo Médici, el hombre fuerte de Florencia en aquella época. Esas dos semanas la obra estuvo más que parada.

Cuando murió Brunelleschi en 1446 fue enterrado en la Catedral. Esto le convirtió en la segunda persona en recibir sepultura allí. El primero había sido San Zenobio, el primer obispo de Florencia, en el siglo IV. Cuesta encontrar el sepulcro de Brunelleschi en la catedral (suponiendo que lo que yo tomé por su tumba lo fuera realmente).

Para el revestimiento de la cúpula se usaron tres tipos de mármol: uno verde, otro blanco y otro marrón. El blanco venía de la vecina Carrara, pero transportarlo era un auténtico problema. Se desembarcaba en el Mediterráneo, y en la desembocadura del Arno, se remontaba este río hasta Florencia. El gran inconveniente de este sistema es que varios meses al año -en primavera sobre todo- el Arno era un auténtico torrente. Ni que decir tiene que transportarlo todo por tierra era bastante caro, ya que hablamos de muchas toneladas de mármol. Brunelleschi ideó un vehículo anfibio que evitaría la parte del transporte marítimo. Iría por tierra desde Carrara hasta el Arno, y de ahí a Florencia. Construyó su vehículo, pago de su bolsillo unas cuantas toneladas de mármol, lo fletó, y al llegar al Arno, se hundió. El mármol tardó en ser recuperado muchos años, pero no llegaron a tiempo para la obra de la cúpula.

La principal prueba de la genialidad de Brunelleschi es el cuidado que ponía en todo lo que hacía. El plan de obra, las grúas y andamios del Duomo eran suyos. Las normas de seguridad, también. Además de las habituales (como aguar el vino) incluyó una larga lista de procedimientos a seguir bajo pena de cuantiosas multas. El resultado es que entregó la obra en un plazo razonable (16 años) y que solamente murió una persona en las obras. Era muy superior la mortalidad en otras construcciones de la época e incluso posteriores, y muchas de ellas con una complejidad y peligrosidad menor.

La rivalidad entre Brunelleschi y Ghiberti era tremenda. Se habían enfrentado en numerosos concursos, con resultados dispares, hasta que llegó el de la cúpula del Duomo. Cuando eligieron a Brunelleschi como jefe de obra, le asignaron al propio Ghiberti como sub-jefe. Las interferencias de este último eran constantes, hasta que Brunelleschi, harto, abandonó la obra y Florencia. Ghiberti lo relevó. Poco tiempo después llegaría la gran victoria moral de Brunelleschi: Ghiberti admitía que no era capaz de seguir con la obra, y Brunelleschi fue llamado otra vez. Le subieron el sueldo (aunque al poco tiempo se lo volvieran a bajar), pero no consta que le pidieran disculpas. Ghiberti mantuvo su puesto, pero no su influencia.

Ahora unos cuantos detalles de la cúpula: pesa unas 37.000 toneladas; los 42 metros de luz de su cúpula superan en 3 m. a la de San Pedro de Roma, que es un siglo posterior. Lo único que no pudo hacer Brunelleschi fue la linterna, cuyo concurso ganó, pero falleció antes de que se pudiera completar. El encargado de hacerlo fue Michelozzo, que colaboró con Brunelleschi además de rivalizar con él, precisamente en el concurso de la linterna (al parecer, Michelozzo hizo lo que le dio la gana con la linterna, y no siguió en absoluto a Brunelleschi).

En 1492 un relámpago impactó sobre la linterna y arrojó varias toneladas de marmol a la calle, hiriendo a algunas personas. En 1639 aparecieron unas grietas en la cúpula, pero después se vió que no se debían a defectos estructurales de la propia cúpula, sino de los cimientos de la catedral. Ya en el siglo XX se descubrió que sobre ellos pasaba una corriente subterránea. Alrededor de esta misma época, se decidió aislar en la medida de lo posible al Duomo del tráfico rodado.

 

Quizá me dejo en el tintero la parte más bonita de esta obra, lo que la convierte en un prodigio arquitectónico, pero temo no ser capaz de explicarlo adecuadamente. Brunelleschi construyó una cúpula interior, y otra exterior, y ambas las hizo sin sujeción provisional alguna. Fue construyendo anillos de ladrillo de abajo arriba, según iban fraguando. Las grúas que fueron utilizando según avanzaba la obra son diseños de Brunelleschi, y tuvieron que ver mucho con la velocidad a la que se levantó la cúpula. Casi seis siglos después la pregunta sigue siendo la misma: ¿de dónde sacó Brunelleschi el conocimiento para esta obra? Ross King apunta que el Panteón de Roma algo tuvo que ver.

Por supuesto, no puedo dejar de recomendaros el libro de King. En él se cuentan muchas más cosas (y mejor) de las que vienen aquí, y abundan los planos e ilustraciones de la Catedral y de la época.

 

 

Bibliografía: Brunelleschi’s Dome. How a Renaissance’s genius reinvented architecture. Penguin. En Amazon nos permiten ojear el índice y un poco más.

También le he echado un ojo a esto.

MOSE (Otra de Venecia)

8 diciembre 2007

La historia de Venecia es una historia de comercio, intrigas palaciegas, diplomacia y también de ingeniería. La propia ciudad, enclavada en una serie de islas (117), separadas por (150) canales y unidas por (aproximadamente 400) puentes es un prodigio de ingeniería. Sin embargo, se hunde. El nivel del mar tiende a subir, y la propia ciudad se hunde. Se juntan el hambre y las ganas de comer.

En el siglo XX la ciudad se hundió 24 centímetros de media, por culpa de la sobreexplotación del acuífero. Este problema está en parte solucionado con el cierre de todos los pozos ilegales que había en la ciudad, pero las mareas, o “acqua alta”, no. El punto más bajo de la ciudad es la muy turística Plaza de San Marcos, donde está la Basílica del mismo nombre, y el Campanile (del que ya nos ocupamos en otro post). Tanto por culpa del viento, como de la lluvia, de las mareas en sí (que en el Mar Adriático son las más fuertes del Mediterráneo), dicha plaza se inunda unas 200 veces al año. Puede parecer que este hecho tiene un cierto encanto, sobre todo porque al inundarse la plaza, las dichosas palomas que la invaden se van a otra parte; sin embargo, a los comerciantes les provoca unas pérdidas bastante cuantiosas (llegando a tener que cerrar unos 60 días al año de media), además de la incomodidad que supone. Por no hablar del deterioro de los edificios y otras estructuras.

Es por todo esto por lo que se convocó un concurso para ver que soluciones se podían aplicar, y se eligió una de ellas: la llamada MOSE (Modulo Sperimentale Elettromeccanico). Este proyecto, muy prolijamente explicado en el documental de Discovery Channel que os enlazo abajo (4 fragmentos de casi nueve minutos cada uno) consiste fundamentalmente en dos cosas: tres barreras artificiales a modo de malecón en cada una de las tres entradas a la Laguna (Chioggia, Malamocco y Lido), y 79 pontones levadizos en las mismas entradas que se izarían cuando el agua supere un determinado nivel (110 cm). Los pontones estarían habitualmente llenos de agua en el lecho de la Laguna, y cuando procediera, se llenarían de aire, levantándose. En el esquema que he sacado de la Wikipedia queda bastante claro el funcionamiento.

MOSE

El procedimiento parece sencillo, pero es muy caro. Las primeras estimaciones dadas en el proyecto constructivo de 2004 hablan de 3.000 millones de euros en cinco años. Como siempre, de lo que se habla en el proyecto constructivo a lo que sale de la obra, habrá una diferencia. Y podemos sumarle la inflación acumulada. Por supuesto, tampoco es simple de llevar a cabo. Las obras son complicadas, nunca se ha hecho nada parecido antes, y el mar no lo pone fácil.

 

La oposición al proyecto surgió rápidamente. De hecho, es frecuente ver en Venecia pintadas contra el proyecto (esta foto es mía). En el quinto vídeo que os enlazo se da voz a esta corriente de opinión. En el propio documental, también, pero de pasada y con un cierto sesgo. Esta parte está al final del segundo fragmento del documental.

Para los que os dé pereza ver los videos, os resumo sus argumentos. Aducen que es caro, que es innecesario, porque no ha habido muertos ni hundimientos por las inundaciones, que los venecianos “tienen todos botas de agua”, y que la Laguna es un sistema vivo y que las compuertas de MOSE no la dejarían respirar, entre otros. No hay que olvidar que las aguas de la Laguna no son especialmente cristalinas. Las razones, así, son medioambientales y económicas. WWF tampoco apoya el proyecto. Por otro lado, hace unos quinientos años, los venecianos dedicieron desviar los ríos que desembocaban a la Laguna para evitar que el aluvión acabara con la propia Laguna (como ocurrió con el puerto de Rávena, por ejemplo). Fueron unas obras colosales, con un impacto medioambiental tremendo, pero salvaron Venecia.

 

En la foto del satélite (o avioneta) de Google se aprecia la entrada a la Laguna, en este caso la más meridional, Chioggia, y el malecón artificial en media luna que está ya construido. El de Malamocco también está construido aunque no se vea en la foto, y el de Lido no aparece en Google Earth, pero puede que ya esté acabado.

 

Chioggia

En cuanto a la polémica de MOSE SÍ/ MOSE NO, es un tema peliagudo. Yo tengo clara mi postura (más o menos), pero me la reservo por ahora. Os propongo una cosa: echadle un vistazo al documental de Discovery Channel (está en inglés, pero se entiende bien), luego escuchad a la plataforma de NO MOSE (en italiano, pero se entiende la mayoría de lo que dicen como si fuera castellano), y dejad en los comentarios vuestra opinión.

El documental de Discovery Channel,




 

El avance del “MOSE NO”

 


El Campanile de San Marcos y la falsa foto

3 octubre 2007

Campanile Venice

Cuando se visita una ciudad es frecuente encontrarse con el desagradable hecho de que algo que queremos visitar está cerrado, o cubierto por un andamio y no podemos visitarlo o hacer fotos. Sin embargo, hay cosas peores. Todos los que visitaron Venecia entre julio de 1902 y marzo de 1912 se encontraron que el Campanile de la Plaza de San Marcos ya no estaba.

Aparecieron unas grietas los primeros días de julio de 1902, y, aparentemente, nadie les hizo caso hasta que se cayó la torre el 14 de ese mismo mes. Los daños fueron relativamente pequeños (aparte de la destrucción de la propia torre): no hubo víctimas mortales, salvo un gato; quizá por lo intempestivo de la hora (6 de la madrugada) y de todos los edificios colindantes resultó dañada -y solo en parte- la Biblioteca. Esa misma tarde se aprobó la reconstrucción del Campanile, que no se completaría hasta diez años después, el 6 de marzo de 1912.

En muchos libros de Venecia aparece una foto (ver imagen, tomada de la Wikipedia, licencia CC) del Camapanile derrumbándose, y no se le puede negar cierto dramatismo. Sin embargo, es falsa. Una lástima. Tampoco he encontrado fotos de las ruinas del Campanile, ni de nada que haga relación a los diez años que no hubo Torre o estuvo imcompleta. Durante un reciente viaje por Italia he visto fotos, en los propios emplazamientos, de cementerios bombardeados (Pisa), iglesias inundadas (Florencia), pero no de las ruinas del Campanile más famoso de Venecia. Si alguien tiene más suerte que yo en esta búsqueda, le agradecería un enlace al respecto.

No era la primera vez que la Torre, o el Campanile, sufría daños del algún tipo, ya que en 1486 se incendió, al igual que en 1745, salvo que en esta última ocasión cayeron escombros sobre los viandantes de la plaza, matando a algunos de ellos. Como nota curiosa, hay muchos campanarios inclinados en Venecia, pero -yo creo- San Marcos no es uno de ellos. Por supuesto, ninguno llega a los 5,5º de la famosa “Torre Inclinada de Pisa”.

He encontrado una noticia sobre un refuerzo que se va a incorporar a los cimientos del Campanile, según parece por la reciente aparición de unas pequeñas grietas en los muros.

Para terminar, unos cuantos hechos curiosos sobre el Campanile (esta lista no pretende ser exhaustiva, ni mucho menos):

  1. En 1609 Galileo hizo una demostración de las habilidades de su telescopio. Recordemos que no fue su inventor, sino alguien que lo perfeccionó, y mucho. Todo el mérito de la idea original es de Hans Lippershey.
  2. El Campanile tiene 98 metros de altura, y su base está en la zona más baja de Venecia, la Plaza de San Marcos, escenario habitual de un curioso fenómeno que ilusiona y jode por igual a los turistas: el “acqua alta“, o marea alta.
  3. El aspecto actual del Campanile es el mismo desde 1512 (salvo el breve paréntesis 1902-1912, antes comentado). Antes, sufrió diversas reformas y modificaciones.
  4. Es una torre exenta. Es decir, no está pegado a la iglesia (en este caso, Catedral) a la que sirve de campanario. Mencionaré que Italia está llena de torres exentas. Le da un toque interesante al paisaje.
  5. Por último, este peculiar campanario tiene cinco campanas. Cada una de ellas suena de una determinada manera (espero que algún día hablen de esto en ese gran blog que es AcusticaWeb) y cada una de ellas cumple (o cumplía) con su función. Son éstas:
  • Marangona, repicaba al inicio y al final de la jornada laboral. Es la más usada y la más grande, y curiosamente, la única que sobrevivió al derrumbe de 1902.
  • Trottiera, que sonaba cuando había reunión del Gran Consejo, la máxima institución de la República Veneciana.
  • Nona, que podía ser oída solo al mediodía. Para tomar el bocata o el “panino”.
  • Mezza Terza, que repicaba cuando se reunía el Senado Veneciano. Se entiende que la campana era una manera de convocar a la asamblea, igual que antes la Trottiera.
  • Renghiera, la más siniestra, que solamente se dejaba oir cuando había ejecuciones en el patíbulo instalado en la Piazzeta.

Espero que con este post y el anterior os hayan entrado ganas de ir a Venecia, tanto a los que habéis estado como a los que no.

Por cortesía de Riq, en este enlace hay fotos de las ruinas del Campanile.

Torcello

1 octubre 2007

El mito fundacional de Venecia cuenta que sus primeros pobladores se refugiaron allí de las invasiones bárbaras de los últimos tiempos del Imperio Romano de Occidente. Sin embargo, esto es inexacto. Es cierto que las sucesivas invasiones bárbaras condujeron a mucha gente a la Laguna de Venecia, pero sus primeros habitantes eran muy anteriores, quizá siete siglos anteriores.

No obstante, en los primeros tiempos de la historia (humana) de la Laguna la zona más densamente poblada no eran los alrededores de San Marcos, ni siquiera el Canareggio, sino una isla un poco al norte, hoy prácticamente deshabitada, llamada Torcello. Debo dejar claro que no estoy hablando de primitivos habitantes en cuevas o en chozas, pues llegaron a erigir una catedral, allá por el siglo VII, siguiendo los cánones de la época, al estilo bizantino. Esta iglesia se llama Santa María Asunta, es la que se muestra en la primera foto (sacada de la wikipedia, licencia CC), que contiene una serie de mosaicos de indudable interés, entre ellos uno sobre el Juicio Final, y que ha sido restaurada un par de veces a lo largo de la historia.

Torcello

 

La decadencia de Torcello se fue haciendo más evidente (o quizá fuera su verdadera causa) con el auge de lo que hoy conocemos como Venecia: los barrios articulados en torno al Gran Canal (San Marcos, Canareggio, Castello, Dorsoduro, San Polo y Santa Croce). Hoy en día Torcello quizá sea la isla de la laguna menos visitada por turistas y viajeros, y viven en ella menos de cien personas.

A propósito de la peculiar afición de los venecianos a poseer y venerar reliquias de santos, tradición, dicho sea de paso, heredada directamente de los bizantinos, en la wikipedia dice que en esta isla están los restos de San Heliodoro, y esto no lo mencionan en la wikipedia, los de Santa Fosca, en la iglesia del mismo nombre, y que bien merece una visita.

Puente del Diablo, Torcello

En las guías y libros de viajes sobre Venecia se suele mencionar de pasada esta islita, y como mucho se alude a su pasado ilustre. Algunas suelen incluir una foto del Ponte del Diavolo, (Puente del Diablo, ver foto, también sacada de la wikipedia, y licencia CC) para explicar que muchos puentes en Venecia antes eran así, sin barandillas.

Actualización: en Panoramio hay un montón de fotos de Torcello. Muchas más de las que me esperaba.  Y la mayoría son muy buenas.

 

62 cosas que no todo el mundo sabe acerca de la Torre Eiffel

17 agosto 2007

Torre Eiffel

Recupero un post de mi antiguo blog.

1. La Torre Eiffel mide 324 metros con la antena de radio (que mide 24 metros)

2. La Torre pesaba alrededor de 7.300 toneladas, si bien hoy en día se calcula su peso en más de 10.000. Esas 2.700 toneladas se deben a los restaurantes, museo y tiendas que se han añadido posteriormente.

3. En un principio iba a medir 350 metros, pero los vecinos de París se opusieron a ello.

4. Por dilatación térmica la Torre puede llegar a medir hasta 18 cm. más en verano que en invierno.

5. La oscilación lateral de la Torre como máximo es de 7 cm.

6. Para llegar arriba del todo habría que subir 1662 escalones. Para llegar al primer nivel es necesario subir 360. El primer y el segundo nivel están separados por 359 escalones. Los 979 restantes unen el segundo nivel y la cima. No están abiertos al público, por lo que debe usarse el ascensor obligatoriamente.

7. Cada cinco años se le aplican 50 toneladas de pintura para evitar la corrosión del material.

8. La Torre ha tenido varios colores, estando pintada al principio de amarillo. En 2005 se pintó de color marrón grisáceo.

9. El color del que está pintada la Torre no es homogéneo (más oscuro cuanto más arriba está), pero parece homogéneo por el efecto del contraste con el fondo .

10. Es posible votar (en el primer piso de la Torre) el color con el que se pintará la Torre la siguiente vez que se haga.

11. Tiene 2,5 millones de remaches.

12. La mitad de los remaches de la Torre son de seguridad.

13. Al construirse la Torre se temía que pudiera caerse, y se decidió incluir los remaches de seguridad.

14. La torre se inauguró el 31 de marzo de 1889 y fue abierta al público el 6 de mayo de ese año.

15. Los cimientos tienen una profundidad máxima de 30 metros.

16. Trabajaron en su construcción casi 200 obreros, que ensamblaron 18.000 piezas de hierro.

17. Un obrero falleció en la construcción de la Torre. Se ocupaba de la instalación de los ascensores.

18. Gustave Eiffel presentó su proyecto a otras ciudades antes que a París. Fue rechazado. Una de estas ciudades fue Barcelona.

19. Inicialmente, la Torre iba a estar en pie solamente mientras durara la Exposición Universal de París y unos pocos años más (hasta 1909).

20. Gustave Eiffel, uno de los ingenieros más famosos de la historia, fue rechazado en la Escuela Politécnica, por lo que estudió ingeniería química.

21. La familia Eiffel era de origen alemán, y cambiaron su apellido (Bonickhausen) por el de Eiffel a principios del Siglo XVIII.

22. Antes de construir la Torre Eiffel, Gustave Eiffel realizó numerosas obras civiles por medio mundo. Entre ellas se encuentra el Puente de Triana en Sevilla, o el Puente sobre el Duero en Oporto, además de varias obras en Sudamérica.

23. También es responsable de la construcción del “esqueleto” de la Estatua de la Libertad de Nueva York.

24. Eiffel estuvo implicado en un escándalo financiero del que salió finalmente absuelto. Fue el “Caso Lesseps”.

25. En sus últimos años, Eiffel se dedicó a la aerodinámica.

26. Hay quien dice que Gustave Eiffel era masón.

27. La construcción de la Torre duró 26 meses.

28. La Torre se salvó de ser destruida después de la Exposición universal de 1900 al instalar la Armada Francesa una antena de radio en su punto más alto.

29. Gustave Eiffel fue asistido en la construcción por los ingenieros Maurice Koechlin y Emile Nouguier y por el arquitecto Stephen Sauvestre.

30. La Torre es propiedad del Ayuntamiento de París, y lo explota una sociedad mixta, la “Société Nouvelle de l’Exploitation de la Tour Eiffel”.

31. La Torre está iluminada con 352 proyectores, de 1 KW cada uno, y para conseguir la actual iluminación con luces centelleantes, tiene 20.000 ampollas, de las que parpadean 800.

32. En la cumbre de la Torre hay 4 reflectores giratorios de xenón, de 6 KW cada uno.

33. Es la estructura más alta de París (la segunda es el Tour Montparnasse), y la quinta más alta de Francia.

34. Fue la edificación más alta del mundo hasta la construcción del Edificio Chrysler, Nueva York, en 1930. Curiosamente, ahora la Torre es más alta que el Chrysler (por la antena de 24 metros que se añadió a la Torre en 1900).

35. Es el monumento más visitado del mundo, con 6.428.441 visitas en el año 2005.

36. Desde su construcción más de 200 millones de personas la han visitado. Esta cifra se alcanzó en el año 2002.
37. Un rayo cayó sobre la Torre en 1902, y causó numerosos daños materiales.

38. Los coarquitectos de la Torre Eiffel fueron Emile Naugier, Maurice Koechlin y Stephen Sauvestre.

39. Guy de Maupassant era uno de los más acérrimos detractores de la Torre. Sin embargo, comía todos los días en el restaurante de la Torre (o eso dice la leyenda) porque “es el único sitio de París desde donde no se ve la Torre”.

40. Las medidas de seguridad adoptadas por Gustave Eiffel eran especialmente rigurosas (y no sólo para su época). La peligrosidad de la Torre era que, a diferencia de la mayoría de rascacielos, sólo tiene dos plantas intermedias.
41. En noviembre de 1913 el Observatorio de París logró establecer (y mantener durante un tiempo) un enlace radio con el Observatorio Naval de los Estados Unidos de América, en Arlington, Virginia.

42. Durante la ocupación nazi de París (1940-44) la Torre se utilizó para la difusión de la televisión alemana.

43. Poco antes de la toma de París por los nazis alguien cortó los cables de los ascensores, de manera que si Hitler quería subir al punto más alto de la Torre, tuviera que hacerlo andando. No fue posible encontrar un recambio para dichos cables debido a la guerra. Hitler no intentó subir en las escasas seis horas que pasó en París.

44. Prácticamente nada más llegar a París, unos soldados alemanes subieron una esvástica y la pusieron en la cima de la Torre. Por culpa de su excesivo tamaño, el viento se la llevó al poco tiempo. Fue sustituida por una más pequeña.

45. En los años de la ocupación, un resistente francés escaló hasta la cima (se supone que desde el nivel superior) para colocar la bandera tricolor francesa.

46. En 1910, a partir de medidas tomadas en la cumbre y el pie de la Torre, Theodor Wulf descubrió la radiación cósmica.

47. En 1925 Victor Lustig vendió la Torre Eiffel a un empresario metalúrgico. Luego, se fugó a Austria. Posteriormente, Lustig llevaría a cabo numerosas estafas, entre ellas una al famosísimo Al Capone. Lustig acabaría sus días en la prisión californiana de Alcatraz.

48. En el período 1925-1934 en la Torre estuvo instalado un anuncio luminoso de Citroen en cada una de las cuatro caras de la torre. Fue el anuncio luminoso más grande de su tiempo.(Ver foto)

49. En agosto de 1944, poco antes de la liberación de París, Hitler ordenó a su gobernador militar Dietrich von Choltitz (alemán, pero con antepasados franceses) demoler la Torre (así como arrasar el resto de la ciudad). Choltitz desobedeció a Hitler.

50. En 1956 un fuego dañó la parte superior de la Torre.

51. La actual antena se añadió en 1959.

52. El antiguo restaurante que había en la Torre se desmanteló en 1980, y fue montado de nuevo en Nueva Orleáns. Ahora se le conoce como el “Red Room Restaurant” (desconozco si sobrevivió al Huracán Katrina)

53. En la película de James Bond “Panorama para matar” el personaje de la actriz Grace Jones salta (y planea) desde una altura de más de 200 m.

54. En julio de 2003 hubo un fuego en el nivel superior de la Torre. Fue evacuada la Torre y extinguido el fuego en menos de 40 minutos. No hubo víctimas.

55. En 2005 se instaló en el primer nivel una pista de patinaje sobre hielo. Los patines se pueden alquilar ahí.

56. En 2003 se instaló un reflector que proyecta una imagen que (al parecer) tiene copyright. Por lo tanto, no se pueden publicar fotos de la Torre Eiffel de noche en bastantes países. (Esto suena un poco leyenda urbana. Si alguien lo puede confirmar o refutar, estaría muy agradecido)

57. Hay al menos 17 reproducciones de la Torre por el mundo. La más grande mide 333 metros (está en Tokio) y la más pequeña 3 metros (Paris, Michigan).

58. Cerca del extremo de la Torre se conservan unas habitaciones en las que vivió el propio Gustave Eiffel.

59. En 1980 la concesión de la Torre expiró y su titularidad volvió al Ayuntamiento de París. Se aprovechó la circunstancia para hacer una limpieza de objetos que habían sido añadidos a lo largo del tiempo. Se quitaron 1300 toneladas. También se cambiaron los ascensores entre el segundo nivel y la cima.

60. En 1889 se instalaron en la Torre varios instrumentos de medición, como barómetros, termómetros, y en 1909 un pequeño tunel del viento al pie de la torre.

61. La presión que ejerce sobre el terreno la Torre es de 4.5 kg/cm2. Lo que la convierte en una Torre bastante ligera.

62. Hay grabados en la Torre los nombres de 72 ilustres científicos franceses. Entre ellos Fresnel, Fourier, Ampere, Coulomb y Cauchy. La lista completa, aquí.

Otros:

Aquí la Torre en Google Maps.

 

Algunos planos del propio Eiffel se pueden ver aquí.

Aqui hay una webcam mirando a la Torre.

Bibliografía: [1],[2],[3],[4],[5],[6],[7],[8] y [9]


 

 

 

Sirenas de las ambulancias

25 julio 2007

061.jpg

En este fantástico post de AcusticaWeb hablan de los pros y los contras de reducir la potencia de las bocinas de las ambulancias. La web es muy recomendable, y el post sobre los fenómenos acústicos de Chichén Itzá (recientemente proclamada “Nueva séptima maravilla del mundo“) es magistral. En este post mío quiero destacar algunas cosas del post sobre el sonido de las ambulancias.

 

  1. A menos de 92 dB las sirenas de las ambulancias no funcionan porque no las oyes con la música del coche alta, según un estudio reciente. Actualmente, emiten a 102 dB. Para que nos hagamos una idea, el umbral del dolor está en 134 dB, a 100 metros de un avión despegando tendríamos 110 dB, y una conversación normal con otra persona (si hablas con tu perro no conversas, monologas) unos 50 dB.
  2. Como dicen en el post, esta potencia se puede bajar por la noche, ya que el ruido ambiental disminuye mucho. No sabemos por qué no se hace. Hay muchas ciudades con un ruido nocturno (y diurno) insoportable. Si se puede bajar el nivel de ruido, se agradecería. Además, los atascos nocturnos son muy raros, por lo menos a partir de una determinada hora.
  3. En París usan un tono más bajo, que se oye igual, pero no es tan molesto. Esto es otra gran idea. Quizá tenga un coste de aclimatación alto, pero se puede reducir con campañas informativas.
  4. La que más me gusta: usar bocinas direccionales para que la onda sonora se dirija en el sentido de la circulación de la ambulancia. Esto tiene la ventaja de que si estás durmiendo en el quinto piso te llega poco el ruido, pero tiene el inconveniente de que es poco eficiente si la ambulancia tiene que hacer muchos giros o quiebros (cosa habitual, por otro lado, y más en ciudades no planificadas y con mucho tráfico, como Madrid o Roma).
  5. Sensores en los coches que avisan de la presencia de una ambulancia. Esto está bien, pero encarece el coche (aunque el sensor cueste 1 € y la electrónica asociada otro euro, los fabricantes dirán que hay que subir el precio 200€). Sale mejor lo de la bocina direccional.

Espero que os haya gustado este post, y que visitéis AcusticaWeb.

La cisterna subterránea de Estambul

27 junio 2007

NOTA:Pido disculpas a aquellos que leyeran esta entrada en mi antiguo blog (es de abril de este año), pero quería actualizarla, y he pensado que es mejor hacerlo aquí que en el blog antiguo. Los que no la hayáis leido, aquí la tenéis.

He estado hace poco en Estambul, y una de las cosas que más me han llamado la atención ha sido la “Cisterna de la Basílica”. La entrada está a treinta metros escasos de Santa Sofía (ver imagen), hecho que no la coloca precisamente fuera de las rutas turísticas. Sin embargo, tiene un aire un tanto irreal.

En la época en que fue construida (Siglo VI) en lo que hoy es Estambul vivían unas 50.000 personas (hoy son más de 10 millones), y el gran temor de sus gobernantes era sufrir un asedio sin grandes reservas de agua. Para ello construyeron cisternas que tenían una capacidad total de 1.000.000 de metros cúbicos (las cubiertas sumaban 200.000 y las abiertas el resto). No obstante, la Cisterna de la Basílica estaba pensada para abastecer al Palacio que había unos pocos metros al sureste de Santa Sofía, y del que a día de hoy no quedan más que unas pocas ruinas.

Debe su nombre a una basílica que había justo encima de la cisterna y de la que hoy no queda nada. El agua de la cisterna provenía de los acueductos de Valente (del que se conserva parte, ver imagen), y del de Adriano; a su vez estos acueductos recibían el agua de los Bosques de Belgrado, a unos 20 km. de la ciudad.

Lo primero que te impresiona es el contraste entre el bullicio del exterior y la calma del interior de la cisterna. Las 336 columnas (28 filas de 12, o 12 filas de 28), de unos 10 metros de alto, están dispuestas en líneas paralelas y perpendiculares. La cisterna, que es la más grande de todo Estambul (donde todavía hay 60 cisternas y en su día hubo más de 100), tiene casi una hectárea de superficie, y una capacidad para un poco menos de 100.000 metros cúbicos. (NOTA: el cálculo de la capacidad lo he hecho suponiendo que la cisterna se puede llenar hasta los topes –aunque es visible todavía una marca de agua a 8 m de altura- y despreciando el volumen de las columnas. Una aproximación más realista sería de 75.000 metros cúbicos de agua. Algunas fuentes hablan de 85.000 metros cúbicos)

La mayoría de las columnas son corintias bizantinas, aunque hay algunas dóricas. Los muros están recubiertos de una argamasa de unos 5 cm. de espesor, mientras que la bóveda es de ladrillo, realizada sin molde. Durante la restauración que se llevó a cabo en la década de 1980 y que concluyó en 1987 se descubrió que en la base de dos columnas había dos cabezas de Medusa (el monstruo mitológico). Una de ellas está cabeza abajo, y la otra está de lado, como se puede ver en las dos fotos siguientes. Hay hipótesis para todos los gustos. Está quien dice que es pura casualidad que estén colocadas así; otros creen que es parte de un altar a las ninfas de las aguas, y otros creen que es fruto de la necesidad de materiales de construccion (dicho de otra manera: usaban todo lo que había a mano)

 

Es uno de los pocos edificios del Siglo VI que quedan en Estambul (Santa Sofía es otro de ellos) y ha sufrido diversas restauraciones. En la última de ellas (la de 1987) se drenó por completo la cisterna para quitar el lodo del fondo y levantar una pasarela que es la que permite a día de hoy pasear por la cisterna. También –business is business- se acondicionó un espacio para una cafetería y un pequeño escenario para conciertos de música. Antes de que se construyera la pasarela era posible dar pequeños paseos en barca por el interior de la cisterna.

Los turcos (más correcto sería decir los otomanos) tomaron Constantinopla (Estambul) en 1453 y no tuvieron conocimiento de la Cisterna hasta más de un siglo después, cuando descubrieron a unos vecinos del barrio sacando agua de una de las ventilaciones que tiene en la parte superior. Estuvo en uso hasta el Siglo XIX en el que se llevó a cabo una restauración en la cual se tapiaron unas 90 columnas, sin que a día de hoy nadie sepa porqué.

Cuando la visité (el domingo pasado) e sorprendió que hubiera peces en los escasos 30 cm de agua que hay en la cisterna. Desconozco de qué se alimentan los susodichos peces, a menos de que lo hagan de las monedas que tira la gente al agua. Como último dato, en la wikipedia dice que unas escenas de la película “007:Desde Rusia con amor” se rodaron en la cisterna. Ví la película hace muchos años y no recuerdo casi nada de ella, por lo que no puedo confirmarlo.

Para resumir el post, que al final me ha quedado un poco largo destaco los siguientes aspectos:

1) Misterio con la finalidad de la colocación de las cabezas de Medusa

2) Estuvo oculta más de un siglo para los turcos, recientes conquistadores de la ciudad

3) No se sabe por que en la restauración llevada a cabo en el Siglo XIX se tapiaron parte de las columnas, segregándolas del resto.

4) Otro misterio es qué comen los peces de la cisterna.

Si vais a Estambul, no dejéis de entrar. Cuesta unos 6 € y es el contrapunto perfecto al bullicio del Barrio de Sultanahmet.

Se agradecerán los comentarios que arrojen luz a las incertidumbres del post.

Bibliografía:

* Fotos: aquí, aquí y aquí.

* Texto: Guía El País y Guía Anaya.

Actualizaciones: Un amable lector me dejó un comentario que aportaba luz sobre el misterio del origen de las cabezas de Medusa. Decía que en una reciente visita a Éfeso, había un templo dedicado a Medusa, y en la parte frontal del mismo, faltaba la cabeza de la propia Medusa. Por lo visto, el guía les dijo que se habían llevado muchas columnas para construir la cisterna (nuestra cisterna) de Estambul.

Por otro lado, en Microsiervos hace poco hablaron de los estanques de tormentas, y uno de sus lectores lo relacionó con nuestra cisterna. Viene a decir que una cisterna no es lo mismo que un estanque de tormentas, pero que guarda ciertas similitudes.

Otra actualización: “Where to go in Istanbul” es un blog estupendo sobre cosas de esta ciudad. Muy recomendable.

Blade Runner

25 junio 2007

“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”

Parece que podremos volver a oir estas palabras en un cine. No es seguro, porque la noticia es que va a haber una edición conmemorativa (en DVD) del 25 aniversario, y un reestreno en Los Ángeles. Ójala algún espabilado en España decida hacer un reestreno aquí. Todo dependerá del éxito que tenga la idea en los Estados Unidos.

Mmm. Que pedazo de peli. Con una gran cantidad de escenas inolvidables. No sé que versión me gusta más, si la “happy ending” o la del director (Director’s cut). Creo que la segunda. Pero que pedazo de peli. Hasta Harrison Ford parece buen actor.

El trailer,

Y la escena de las palabras que pongo al principio.

Ah! Y lo pongo en la categoría ciudades. Ya sabéis porqué.

Actualización: os pongo unos cuantos enlaces que he encontrado en un post sobre el mismo tema en Microsiervos.

  • 44 curiosidades sobre Blade Runner.
  • El guión de Blade Runner en castellano.
  • Un post en el que hablan de ciertas licencias que se tomaron los traductores al castellano de la peli. (¡V.O. en los cines, ya! Que somos el único país de Europa que dobla hasta las ruedas de prensa de los ministros)
  • ¿Por qué los efectos especiales de Blade Runner no se han quedado viejos? En inglés.

Historias de Londres

19 junio 2007

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Hoy más que un post sobre Londres os voy a recomendar un libro sobre Londres. Se titula “Historias de Londres”, y es de mi admirado Enric González. El estilo de las crónicas (es corresponsal de El País en Roma, y lo ha sido en Washington y en Londres) y libros de Enric González es unico e inimitable. Y profundamente adictivo. Os pongo el enlace a la web de corresponsales de El País para que comprobéis lo que os digo. En este post os voy a comentar algunas de las muchas anécdotas y curiosidades de Londres que Enric menciona en su libro. Hay muchísimas más, pero yo solo voy a mencionar brevemente las que más se ajustan al estilo “Mar de los Sargazos” (es decir, las que más me han gustado).

1. Hyde Park es enorme, pero eso se debe realmente a que de verdad son dos parques: Hyde y Kensington Gardens. El “lago” que hay en medio del parque y que tan agradable hace el paseo, “The Serpentine”, es, en realidad el único tramo no soterrado de un afluente del Támesis, el Westbourne. La mayoría de los ríos de Londres se han soterrado y/o convertido en alcantarillas, pero The Serpentine es una excepción a ésto, al menos en un tramo.

2. La red de Metro de Londres es apabullante, incluso si vienes de Madrid, de Berlín o del D.F. (si vienes de Paris, N.Y. o Tokyo no creo que te impresione), y la densidad de estaciones y líneas es grande. Resulta un poco caótico por momentos, pero todo es acostumbrarse. Poca gente sabe que además de los túneles del Tube (valga la rebuznancia, pero quería mencionar que es uno de los pocos sitios del mundo donde al Metro no se le llama Metro) hay otras tres organizaciones que tienen sus propios túneles. ¿Alguien adivina cuáles? El muy eficiente servicio de Correos, el Banco de Inglaterra y Harrods. La línea de Harrods une su “tienda” de Knightsbridge con unos almacenes que tiene muy cerca de Hyde Park, y el Banco de Inglaterra se evita con este procedimiento muchos disgustos en materia de seguridad.

3. Habla de una historia que todos conocemos, pero que casi nadie ha leído en su versión original: Peter Pan, por J.M. Barrie. Creo que habría que leerla cuanto antes. Yo estoy absoultamente contaminado por la adaptación Disney de la historia, y luego por la secuela de Spielberg. En la historia de Barrie, el malvado Capitán Garfio (Hook) tiene vida real, y de hecho es un “personaje muy importante de la sociedad”, y por eso Barrie no revela su nombre verdadero. No obstante, se nos cuenta que Hook había estudiado en Eton. Ardo en deseos de leerlo.

4. La anécdota que os conté el otro día de Cable Street lo saqué de aquí, como ya dije. La fundación del Carnaval de Notting Hill también, aunque para este post tuve que apoyarme un poco en la wikipedia.

5. Enric González cuenta muchas anécdotas sobre el sistema político y judicial de Inglaterra. En un determinado momento, hablando de las diversas instituciones inglesas, Enric nos menciona su convencimiento de que este país es una “dictadura parlamentaria”, es decir, un sitio donde el que controle el legislativo, también controlará al ejecutivo y al poder judicial. Por otro lado: la fórmula empleada para condenar a alguien a cadena perpetua es decir que “permanecerá en prisión mientras su majestad lo quiera (at Her Majesty’s pleasure)”. O que el rey no puede pisar la Cámara de los Comunes. Y tampoco puede entrar en la City sin el permiso del Lord Mayor.

6. Los toshers, o poceros eran una casta aparte en el Londres victoriano. Eran los habitantes de las cloacas, que conocían a la perfección, y a falta de un conjunto de mapas del alcantarillado de la ciudad, eran el unico recurso de mantenimiento del sistema. Gozaban de una cierta prosperidad económica porque recuperaban auténticos tesoros en las alcantarillas (joyas, relojes, cualquier objeto perdido que acabara en las cloacas), pero no eran muy populares en la sociedad británica, ni siquiera entre las clases menos pudientes. Los toshers aprendían el oficio de sus padres y familiares, y solo eran toshers quienes los toshers querían que lo fueran. Tengo entendido que esto ya no es así.

7. Por último, Enric González nos cuenta la historia del primer túnel bajo el Támesis. Creo que en la actualidad hay 17, pero a mediados del siglo XIX no estaba muy claro que fuera posible excavar por debajo del lecho del río. El ingeniero responsable del proyecto se llamaba Brunel, y su compromiso con la obra fue digno de elogio. Hubo bastantes muertes en la obra, y otros muchísimos contratiempos. Costó bastante más de lo que estaba previsto, pero al final este tunel une las estaciones de Rotherhithe y Wapping.

Este post tenía dos intenciones. La primera, contagiaros parte de mi devoción por Londres, y la segunda, recomendaros un libro que, aunque parezca que os lo he contado entero, tiene muchísimas más cosas. No dejéis de leerlo.

Bibliografía: Historias de Londres. Enric González. RBA Editores.

El origen del carnaval de Notting Hill

16 junio 2007

El Barrio de Notting Hill es uno de los más emblemáticos y famosos de todo Londres. Esta fama se debe a diversos factores, contándose entre ellos el Mercado de Portobello (que suele estar abarrotado de españoles) y la película que protagonizaron Hugh Grant y Julia Roberts. La peli no estaba mal, pero la verdadera causa de esta fama es, en mi opinión, su carnaval.

Este carnaval es uno de los más famosos del mundo, junto a los de Río de Janeiro, Santa Cruz de Tenerife o Venecia. A diferencia de estos últimos, el de Notting Hill tiene muy pocos años a sus espaldas. La razón por la cual empezó a celebrarse en este barrio un carnaval es el motivo de este post. Ahí va:

En los años 50 del siglo pasado, la zona de Notting Hill empezó a convertirse en lo que hoy llamaríamos un “ghetto”. Como ha ocurrido posteriormente en muchos otros países del mundo, empezaron a salir de sus madrigueras todos las alimañas xenófobas que había por la zona. Aquí es cuando entra en juego la Unión Británica de Fascistas, que estaba dirigida por Oswald Mosley y había sobrevivido contra todo pronóstico a la guerra. Este Mosley es el mismo de la “Batalla de Cable Street“, en 1936, que empezó con una demostración de fuerza del partido de Mosley, y acabó con una batalla campal entre éstos y varios miles de ciudadanos de a pie, que, al muy madrileño grito de “No pasarán” (They shall not pass), se opusieron a ellos hasta hacerles batirse en no muy honrosa retirada. Hay una placa en Londres que conmemora el evento. Curiosamente, la placa no está en la calle Cable, sino en la calle Dock, ambas en el East End (de hecho, son perpendiculares). Sigamos con la historia.

Mosley, que durante la guerra perdió la práctica totalidad de los apoyos que le quedaban (y que, por cierto, la pasó entre rejas y luego bajo arresto domiciliario), había logrado re-vertebrar su casi extinto partido en torno al rechazo a la inmigración y al racismo puro y duro. El barrio de Notting Hill era perfecto para sus intereses, y empezaron a provocar a la población de origen jamaicano e indio que vivía allí. El primer incidente tuvo lugar el 20 de agosto de 1958, y se puede decir que hasta el 5 de septiembre, todas las noches hubo algún ataque a la población inmigrante allí residente. La policía detuvo a más de cien personas, la mayoría de ellas de raza blanca, pero también a varios de raza negra. A los nueve más recalcitrantes (todos ellos blancos) se los condenó a cuatro años de cárcel, en lo que se consideró una sentencia ejemplarizante puesto que no hubo heridos graves ni muertos en lo que duraron los disturbios.

Al año siguiente, 1959, se decidió celebrar un carnaval como recordatorio de los incidentes, y con la idea de que no se volviera a repetir. (No se volvió a repetir, al menos en Notting Hill.)

Notting Hill es a día de hoy uno de los barrios más caros de todo Londres, y ya no es nada parecido a un ghetto. Así pues, uno de los carnavales más jóvenes del mundo tiene como origen unos disturbios raciales. Cuando vayáis a Londres, si lo hacéis a mediados de agosto, no dejéis de ir a Notting Hill, que el carnaval merece la pena.

Bibliografía: “Historias de Londres“. Enric González. RBA.