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Palomas mensajeras

12 junio 2008

Las palomas mensajeras son uno de los medios de comunicación más antiguos, pues las primeras noticias que tenemos de su uso datan de hace más de 3500 años. Después fueron muy utilizadas en el mundo clásico, tanto por su velocidad como por su fiabilidad. Hoy en día, con el masivo desarrollo de herramientas de comunicación tan sofisticadas como Internet y la telefonía móvil, las palomas mensajeras han quedado relegadas a un ámbito exclusivamente deportivo, como antes le ocurriera a la equitación y al remo.

La larga historia (que aquí contaré brevemente) de la asociación entre estas aves y el hombre es fascinante, y una vez más, sirve para comprender la evolución del conocimiento humano, con sus depresiones y sus cimas, con sus miserias y sus grandezas.

En Persia, en el siglo XV a.C. alguien que observó la capacidad que tenían algunas palomas de encontrar el camino de vuelta a casa, decidió explotarlo en su provecho, y ató a la primera paloma mensajera de la historia, probablemente una Columba Livia, el primer colombograma. La paloma despegó y poco tiempo después alcanzó su destino con el mensaje. Quizá una de las cosas que más le sorprendería a nuestro pionero sería la velocidad de la paloma, que ronda los 50 km/h de media, y puede llegar a los 80 km/h de velocidad punta. Ningún caballo es capaz de superar estas velocidades, y menos aún durante varios días.

Su uso se popularizó en Oriente, y poco tiempo después ya estaba presente en la cultura más avanzada del Mediterráneo: los egipcios. La permeabilidad del intercambio cultural entre Grecia y Egipto era tal, que no debe extrañarnos que en unos pocas décadas después las palomas mensajeras surcaran los cielos de todo el mundo griego en primer lugar, y de la hija bastarda de Grecia (Roma) unos siglos después. Los griegos usaban palomas para proclamar los resultados de los juegos olímpicos al mundo (griego), y los romanos incorporaron a sus poderosas legiones unas cuantas palomas para que Roma estuviera al tanto de cualquier percance o noticia. No puedo evitar destacar que los usos más célebres que griegos y romanos dieron a las palomas, fueran tan arquetípicamente griegos y romanos, respectivamente.

Con la caída del Imperio Romano de Occidente, el oeste del Mediterráneo entra en crisis: las invasiones bárbaras se suceden, y los únicos depositarios de conocimiento son el Imperio Bizantino y el Oriente Medio. Las palomas mensajeras son olvidadas en Occidente, pero en Mesopotamia permanecen. Allí esperarían la llegada de una secta religiosa que conquistaría gran parte del mundo conocido en poco menos de un siglo: los musulmanes. A finales del siglo VIII, Al-Mahdi, Califa de los Creyentes, tenía en Damasco varios palomares para que las caravanas y los buques pudieran hacer uso de sus palomas. La red de comunicaciones del Califato Abbasí se iba haciendo más densa.

En el siglo XI Occidente redescubre las palomas mensajeras gracias a los Abbasíes, y lo hace por dos vías distintas. La primera es el Califato de Córdoba, que se colapsa en el año 1031, dando lugar a casi cuarenta Taifas distintas. Se sabe que en el período de las Primeras Taifas, que corresponde a los cincuenta años que median entre la caída del Califato y la invasión almorávide (1085), se usaban palomas para la mensajería tanto oficial como privada. La segunda vía fueron las Cruzadas, que pusieron en contacto al occidente franco con el oriente musulmán, hasta entonces dos culturas desconocidas entre sí. La primera cruzada toma Antioquía, su primera ciudad importante, en el año 1098, y había llegado a Oriente Próximo unos años antes. Desde entonces Oriente y Occidente no volverían a estar aislados entre sí.

Poco después de la caída de Toledo en manos cristianas, los almorávides recomponen la unidad del antiguo califato, y vencen a Alfonso VI en la batalla de Zalaca. Al Mutamid comunica la noticia de su victoria a la corte de Sevilla usando una paloma mensajera. Poco más de cincuenta años después, en 1132, en Toledo, Hamir Zabara, astrólogo judío y consejero del rey Alfonso VII, logra concentrar miles de palomas, que se supone que habían sido soltadas en diversos puntos del Reino. Esto prueba que este medio de comunicación ya se había filtrado a los reinos cristianos más próximos al Islam. Debía de tratarse de un servicio más o menos asequible, ya que el poeta judío Yehuda Halevi (que no era precisamente rico) afirma utilizar palomas para comunicarse con sus amigos.

Otro episodio muy famoso de la historia de las palomas mensajeras es el sitio de Harlem, en Holanda. En 1572 el Duque de Alba, al servicio de Felipe II, pone cerco a la población de Harlem. El gobernador de la ciudad, Wigbolt Ripperda, se comunicaba mediante palomas mensajeras con el cabecilla de la rebelión protestante, Guillermo de Orange. Orange intentó socorrer a la ciudad sitiada, pero su ejército es masacrado por los tercios, y al poco tiempo la propia Harlem cae. Ripperda es decapitado, y los tercios bañaron de sangre la ciudad.

En Waterloo (Bélgica) se celebró el capítulo final de las Guerras Napoleónicas, que se saldaron con la derrota del propio Napoleón frente a Wellington. El campo de batalla dista unos 350 kilómetros del despacho del primer ministro Robert Jenkinson en Londres, que se enteró de la noticia unas cuantas horas después, gracias a una paloma mensajera.

Poco a poco, las palomas mensajeras fueron haciéndose más y más importantes, hasta el punto de que su caza se penaba con elevadas multas. En la wikipedia hay un bando de finales del siglo XIX que impone un castigo de 1.000 libras a cualquiera que abata una paloma, ya que su caza comprometía las comunicaciones del Imperio. En el sitio prusiano a París en 1870 fueron usadas, aunque no sirviera de mucho, ya que Francia fue derrotada y el Segundo Imperio liquidado. Ya en la primera guerra mundial, los franceses tenían 72 palomares para dotar sus necesidades de comunicaciones. Se supone que los alemanes también las utilizaron, pero no dispongo de datos que lo corroboren. Por otro lado, una de las ventajas que tiene este sistema es que no debes abatir una paloma porque nunca vas a tener la certeza de si se trata de un ejemplar al servicio del enemigo o no hasta que la hayas abatido.

En la Segunda Guerra Mundial, ya con los radares bastante desarrollados, el telégrafo y el teléfono funcionando a pleno pulmón, las palomas fueron ampliamente utilizadas. Los ingleses contaron con los servicios de un cuarto de millón de palomas, y algunas de ellas llegaron a ser condecoradas por méritos de guerra. La Resistencia contra los nazis, sobre todo en Francia y en Holanda, usó palomas mensajeras para sus comunicaciones. De igual forma, los alemanes soltaron palomas con mensajes ingleses falsos en los que se pedía a la Resistencia los nombres de sus líderes para coordinarse con los ingleses. No sabemos el éxito que tuvieron estas traicioneras palomas.

Tras la Segunda Guerra Mundial, las “colombocomunicaciones” (no suena mal) cayeron en desgracia. Las Guerra Fría no se desarrolló en los campos de batalla (salvo algunas excepciones) sino en los despachos y las alcantarillas de Europa, Hispanoamérica y Asia, por lo que estos animalillos pasaron de ser portadores de noticias, a ser una molestia en las ciudades.

Sin embargo, la colombofilia subsiste. En España hay bastantes personas que practican este deporte, y se llegan a vender algunos pichones por más de 600 €. En este enlace vienen algunos precios del año 2005. También se cuenta en esta web que, hace pocos años, dos palomas atravesaron los 700 km. que separan Cádiz de Asturias en menos de un día, y explica las caracerísticas de la paloma mensajera ideal (que no debe de ser grande y musculosa, sino todo lo contrario: pequeña y esmirriada).

En el April Fools’ Day (el equivalente anglosajón a nuestro Día de los Inocentes) de 1990, la IETF (Internet Engineering Task Force) publicó el RFC 1149, que describía el protocolo de Transmisión de Paquetes IP sobre Palomas Mensajeras. Fue ampliado en el año 1999 con el RFC 2549, que incorporaba consideraciones de Calidad de Servicio (QoS). En el RFC 1149 recomienda el encriptado de los colombogramas que se envíen por “Paloma IP”. Os recomiendo que leais los dos RFC, tienen mucha gracia.

Antes de que estos estándares pusieran orden en el caos, las únicas normas eran las que dictaba el sentido común, como la supresión de formalismos en las cartas, el uso de papel ligero y aprovechar los márgenes de las cartas.

El mecanismo que permite orientarse a estas aves sigue siendo un misterio. El hombre siempre las ha tratado como una “caja negra”, sin mirar en su interior (o mirando, pero sin ver nada). Se sospecha que es un sistema de tipo “mapa y brújula”, donde el mapa, gracias a su excelente vista, sería el propio terreno y la brújula se sospecha que es el campo magnético terrestre. Se ha observado que muchas de ellas siguen carreteras y líneas ferreas, girando en ángulo recto con ellas, lo que indica una cierta sistematización de sus planes de vuelo. Por último, mencionar que los halcones peregrinos y los cazadores no son la única amenaza para ellas, pues hay un estudio que afirma que las antenas de telefonía móvil (las BTS y los repetidores) las desorientan.

De vuelta otra vez en la Edad Media, los Talibán, que rigieron los destinos de Afganistán hace poco tiempo, prohibieron las palomas mensajeras. No sé si obedecía a una razón concreta o respondía a su proclividad a la prohibición.

Bibliografía:

“Lo que Europa debe al Islam de España” Juan Vernet. Acantilado
Otros: [1] [2] [3][4]

The 12 Apostles

16 enero 2008

In this post I’ve written a brief compilation of the Acts of the Apostles related to their last days, death and fate of their remains. Most of the sources are ancient tales, full of lies or not, but all of them really beautiful.

  1. Peter. The tradition places him in Rome when the Great Fire in the year 64, martyred by crucifixion few days later. In 1968 the Vatican announced that Peter was buried under St. Peter’s Basilica (of course. What else?). The results of the investigation reported that the body belonged to a sixty years old man. St. Peter’s hypothesis was still alive because is really possible that he were in Rome by this time, crucified and buried in a place close to the Vatican Hill (by that time a pagan graveyard). Of course, there were Christians in Rome since the first century.

    St Peter

  2. Andrew. The most traveller remains of all of them. He suffered martyrdom in Patras, Greece. The remains were brought to Constantinople, and then (scottish traditions said) part of them went to St. Andrews, Scotland (whose patron saint is, of course, St. Andrews). Due to the turkish siege in 1453, the remains stayed in the then-byzantine state of Morea until 1461 when Thomas Palaeologus gave them to the Pope. In 1964 they went back to Patras. The scottish remains are still there, while the Patras’ ones consisted on a finger, part of the skull and some fragments of the cross.
  3. James the Great. Beheaded in Jerusalem in the year 44, his remains are supposedly placed in Santiago de Compostela, Spain. But there are lots of doubt here, most of them based on the fact that the “leyenda compostelana” (the spanish story that relates St. James and Spain) appeared five centuries after St. James’ travel to Spain. No forensic analysis has been done to the remains placed in the Cathedral. I’m afraid to say that it looks quite unlikely that the man buried in Compostela was really Santiago (the spanish word for St. James)
  4. John. It is believed to die in the greek island of Patmos, because it is the place where we lost any trace of him (not later than the year 95). The burial place is unknown, but it may be in Patmos (where else?) The island was inhabited between the 7th century and the 11th, so every notice of his burial has been lost. At last, it is not clear at all that John of Patmos (author of the Book of Revelation, aka Apocalypse), the Evangelist and the Apostle were the same person. It looks like they were the same person and always we thought so, but it is really hard to show off (or refute) because successive translations of his works (Apocalypse, Gospel and Acts of Apostles) make almost impossible to examine them properly. Unfortunately, we don’t handle original documents.
  5. Philip. He proselytized in Greece, Syria and Phrygia and was killed in Hierapolis in the year 80, more or less. The tradition places his burial in the Martyrium, a building close to Philip’s death place. Nowadays, the place of his remains is unknown due to earthquakes that took place in Hierapolis and the persian conquest and later destruction of the city in the 7th century. Moreover, the city remain inhabited for more than one century in the Middle Ages. There are some archaeological excavations in Hierapolis now, but they haven’t find Philip’s body yet.
  6. Bartholomew. Along with Saint Jude he proselytized in Armenia, and later flayed alive in Azerbaijan. Both of them are the patron saints of the Armenian Church. The tradition says that his remains went to Rome at the end of the 10th century. Frankfurt says that they have a piece of Bartholomew’s skull.
  7. St Simon the ZealotThomas. There is a strange theory saying that Thomas and Jude are actually the same person. For those who believe it, see 10. For the others, Philip proselytized in India, where he died in the year 72. His remains stayed there until 232 when they were carried to Edessa, Turkey. In 1258 they went to the greek island of Chios, and then to Ortona, Italy. Marco Polo mentions in his books the devotion of indian Christians to Saint Thomas. One year ago there was a strange controversy between the Vatican and Saint Thomas Christians in India due to a speech of the Pope saying something about Thomas.
  8. Matthew. Since the very beginning of the Christianity the authorship of his gospel has not been clear. Despite of this, it was attributed to Saint Matthew. Nowadays, it looks more than unlikely. At first it was believed that it was a text originally written in Aramaic and later translated into Greek, but now is well known that it was originally written in Greek. This fact discards Matthew’s candidature because he doesn’t spoke Greek. About his death and burial there’s almost nothing to say: an ancient ethiopian tradition places his death in year 80, but other sources says Hierapolis (like Philip, so I think there’s a mislead). Matthew is supposedly buried in the city of Salerno, Italy.
  9. James the Small. This is the less-known apostle. It’s mentioned only once in the canonical gospels, and his figure is far from being clear. There is only one hypothesis about his death (in the year 62, probably in Jerusalem or in Egypt) that states he was beheaded and then his corpse was sawed to pieces. This is the main reason of the strange disappearance of his remains.
  10. Jude. The armenian tradition says that he proselytized this land along with Simon. An ancient greek legend states that he is the groom at Cana’s Wedding, so he would be Christ’s Cousin. His remains were in a monastery near Lake Issyk Kul in Kyrgyzstan, till they were carried to Rome in the 15 th century. Nowadays his corpse lies in St. Peter’s Basilica, but it is alleged that the true one was carried to Hindu Kush. St Jude
  11. Simon the Zealot. There are many versions about this apostle. Somebody says that he was killed in Samaria, other people says Georgia, or Persia, or peacefully dying in Edessa, Turkey. A more recent tradition places Simon in Glastonbury, UK. Lots of hypothesis but no factual data.
  12. Judas Iscariot. The man who betrayed Jesus. The Gospel according to St. Matthew (or whoever wrote it) states that he hanged himself. Of course, his remains never were subject of veneration, so the place of his burial is unknown. The most likely place is a common grave in Jerusalem.

To sum up, only one apostle (Peter) is likely to be placed where the traditions says. Jude and Andrews are tied into some doubt, there is no reliable information about five more (John, Philip, James the Less, Simon and Judas Iscariot) and the other four are under strong suspicion (James, Bartholomew, Thomas and Matthew).

In this post I am especially grateful for the feedback.

Pics taken from Wikipedia Creative Commons.

Take a look on the spanish version of this post.

 

¿Qué fué de los Doce Apóstoles?

14 enero 2008
La historia de los primeros cristianos me parece apasionante, sobre todo por la “neblina” que incorporó la Edad Media a todas sus tradiciones. En este post he escrito un breve resumen de los hechos de los Doce Apóstoles relacionados con su muerte y con el destino de sus restos. Las fuentes son diversas; en su mayoría tradiciones ancestrales, interesadas o no, pero que, aún siendo algunas (no todas) más falsas que una moneda de tres euros, tienen una belleza extraordinaria.
San Judas
  1. Pedro. La tradición le sitúa en Roma en el momento del Gran Incendio (año 64), y crucificado poco tiempo después. En 1968 se anunció que Pedro estaba enterrado bajo la cripta de la Basílica de San Pedro (¿dónde si no?). Los análisis de los restos encontrados decían que eran de un hombre de unos sesenta años, por lo que no desmienten que se tratara de San Pedro. Parece posible que se trate de sus restos, ya que hay continuidad en la presencia de una comunidad cristiana en esta iglesia, y parece razonable que fuera martirizado y enterrado en Roma.
  2. Andrés. Probablemente los restos más viajeros de todos. Martirizado en Patras, Grecia. De allí fueron a Constantinopla, luego (según las tradiciones escocesas) parte de ellos fueron a St.Andrews en Escocia, de donde es patrón; en 1453, con la conquista turca, fueron sacados de Constantinopla y llevados a Morea, donde estuvieron hasta 1461 en que Tomás Paleólogo los entregó al Papa. En 1964 fueron llevados de vuelta a Patras. Por supuesto, en Escocia permanecen los que tenían desde el principio. Los de Patras no son más que un dedo, parte del cráneo y algunos trozos de la cruz en que fue martirizado.
  3. Santiago el Mayor. Martirizado en Jerusalén en el año 44, se supone que sus restos están en Santiago de Compostela. Hay muchas dudas al respecto, sobre todo porque la leyenda que afirmaba que Santiago había estado predicando en la península es cinco siglos posterior al propio viaje. No se ha hecho análisis alguno a los restos. Lamentándolo mucho, me parece muy poco probable que el hombre enterrado en la Catedral sea Santiago.
  4. Juan. Se supone que murió en la isla griega de Patmos, o por lo menos es ahí cuando le perdemos la pista (no más tarde del año 95). El enterramiento es desconocido, aunque puede que esté en ¿Patmos?. La isla estuvo deshabitada entre los siglos VII y XI, por lo que no quedan trazas de dónde pudiera estar enterrado Juan. Por último, decir que la identificación que se hace entre Juan Evangelista, Juan el Apóstol y Juan de Patmos (autor del Libro del Apocalipsis) no es trivial. Hay margen de error. Siempre se ha creído así, y es muy probable que así sea. Es muy difícil de demostrar y de refutar porque las sucesivas traducciones del Apocalipsis, Evangelio según San Juan, y Cartas de los Apóstoles, hacen (casi) imposible un análisis estilístico que despeje estas dudas.
  5. Felipe. Predicó en Grecia, Siria y Frigia, en Anatolia. Fue martirizado en Hierápolis, alrededor del año 80. La tradición dice que fue enterrado cerca de donde murió. Es probable que la basílica que se edificó poco tiempo después estuviera en ese mismo sitio. Sin embargo, se desconoce el paradero de los restos del apóstol, ya que alrededor del año 600 la ciudad fue arrasada por los persas, y posteriormente por un terremoto. Estuvo deshabitada durante más de un siglo en la edad media, y sufrió otro terremoto en el siglo XVI. A día de hoy hay varias excavaciones en curso, y una de ellas está centrada en las ruinas del Martyrium, donde se supone que estaría enterrado San Felipe (la basílica a la que hacía referencia antes).
  6. Bartolomé. Predicó junto a Judas Tadeo en Armenia, y fue martirizado en lo que hoy es Azerbayán. La tradición nos dice que sus restos viajaron hasta Sicilia, y luego hasta Roma, donde llegaron a finales del siglo X. En Frankfurt afirman tener parte de su cráneo.
  7. Tomás. Hay una oscura teoría que afirma que Judas Tadeo y Tomás son la misma persona. Aquellos que decidan creerla, ver punto 10. Para el resto, Felipe predicó en la India, donde murió alrededor del año 72. Sus restos permanecieron allí hasta el año 232, cuando fueron trasladados a Edessa, en el sur de Turquía. En el año 1258 fueron llevadas a la isla de Quíos, en el Egeo, y de ahí a Ortona, en Italia, donde siguen a día de hoy. Salieron bastante viajeros los restos de Felipe. Hace poco más de un año hubo una extraña polémica por unas palabras del Papa Benedicto XVI acerca de la ruta seguida por San Felipe.
  8. Mateo. Desde el siglo I la autoría de su Evangelio no estuvo muy clara. Sin embargo, le fue atribuida a San Mateo. Por lo visto, a día de hoy eso es más que improbable. Se ha descartado que se trate de un texto originalmente escrito en arameo y luego traducido al griego, y al parecer se escribió en griego originalmente. Eso descartaría la autoría de San Mateo. Sobre su muerte y sepultura, hay poco que decir. Una tradición sitúa su muerte en Etiopía alrededor del año 80. Otra afirma que fue martirizado en Hierápolis (como Felipe, lo que nos hace pensar que pueda haber una confusión). En la ciudad italiana de Salerno dicen tener sus restos.
  9. Santiago el Menor. Este es el Apóstol del que menos se sabe. Sólo aparece mencionado una vez en los Evangelios, y no está nada clara su figura. La única fecha referente a su muerte que he encontrado la sitúa en el año 62, y el lugar puede ser Jerusalén (aunque es poco probable) o Egipto (más probable). Al parecer, fue cortado en trozos, lo que explica que no haya ni rastro de su cuerpo.
  10. Judas Tadeo. La tradición armenia le une a Simón Zelote en su peregrinaje por estas tierras, y por Persia. Una leyenda griega le convierte en el novio de las Bodas de Caná, por lo que sería pariente de Cristo. Sus restos permanecieron en un monasterio cercano al Lago Issyk Kul en el actual Kirguizistán hasta que fueron trasladados a Roma en el siglo XV. Hoy en día sus restos descansan en la Basílica de San Pedro de Roma, pero hay quien sostiene que fueron trasladados al Hindu Kush.
  11. Simón el Zelote. Sobre este apóstol hay múltiples versiones: hay quien dice que fue martirizado en Samaria, o en lo que hoy es Georgia, o en Persia, o que murió pacíficamente en Edesa (en la actual Turquía). Incluso hay quien lo sitúa en Glastonbury (sí, la ciudad del festival). Muchas hipótesis y pocos datos.
  12. Judas Iscariote. El Evangelio según San Mateo (lo escribiera quien lo escribiera) afirma que se suicidó colgándose de un árbol. Sus restos no han sido nunca objeto de veneración, por lo que no se sabe donde están. Lo más probable es que terminaran en una fosa común en Jerusalén.
    En resumen, de los doce apóstoles, solo el caso de Pedro me parece convincente la ubicación que se atribuye a sus restos. Hay otros dos dudosos, Judas Tadeo y Andrés, que bien pudieran ser sus restos, pero están envueltos en una cierta confusión. Sobre el resto, o bien no se sabe nada (Juan, Felipe, Santiago el Menor, Simón Zelote y Judas Iscariote) o bien se puede decir que hay serias dudas (Santiago el Mayor, Barolomé, Tomás y Mateo).

    En este post agradezco especialmente el feedback.

    También disponible en inglés.

    Lorenzo de Valla

    10 enero 2008

    Lorenzo Valla

    Cualquiera sabe que dos gallos en un gallinero es un problema. En la alta edad media los dos gallos en el gallinero de Europa eran el Papa y el Emperador. Al principio, Imperio no había más que uno (el bizantino), pero luego el Papa, para desestabilizarlo, decidió inventarse otro: el Sacro Imperio Romano Germánico, cuyo primer titular fue Carlomagno. Este nuevo imperio constituía un desafío para Bizancio, y acabó siendo un problema mayor para el Papa, pero esa es otra historia. Hoy quiero hablar de un oscuro lingüista italiano, del siglo XV, cuya afición por la verdad hizo avanzar al mundo. O quizá no.

    Lorenzo de Valla sabía más y mejor latín que pocas personas de su época, y decidió echar un vistazo a algunas cosas. Por aquella época, el Papa basaba su derecho a gobernar los Estados Pontificios en un documento, la Donación de Constantino, en el que supuestamente, este Emperador legaba al Papa Silvestre todo el Imperio Occidental (incluso antes de haberse establecido esa división) por haberle curado de la lepra.

    No es el momento de cuestionar los poderes taumatúrgicos de los primeros papas y obispos, que además, se supone que perdieron precisamente en tiempos de Constantino; ni preguntarse por qué nadie hizo nunca referencia alguna a la lepra del emperador hasta seis siglos después (cuando aparece la Donación) ;al contrario, Lorenzo Valla lo que hizo fue poner en tela de juicio el documento, la Donación misma. En pura teoría databa del siglo IV (cuando reinó Constantino), pero no hubo noticias de ella hasta el siglo IX, cuando los conflictos entre el Papa y el Emperador de Occidente empezaron a agudizarse.

    Si estaba escrita en el siglo IV, ¿por qué había tantas palabras y tantos giros propios de siglos posteriores? ¿No será esto un fake como la copa de un pino ? Pues sí, lo era. Lo que me imagino que Valla nunca pensó es que el Papa Eugenio IV iba a alegrarse de oir esto. El Papa montó en cólera y ordenó apresar a Valla, que no cayó en sus manos al estar refugiado en el Reino de Nápoles, por aquel entonces en malas relaciones con el Papado.

    Todo esto ocurría entre los años 1439 y 1440, poco tiempo después de que concluyeran las obras de la cúpula de Florencia, de la que hablamos ayer. El resultado de las investigaciones de Valla no se empezó a conocer en el resto del mundo hasta 1517, y principalmente entre los miembros de una nueva escisión de la Iglesia Romana, la Protestante.

    Lorenzo Valla no se quedó parado. La tomó con el Credo Apostólico, del que se afirmaba que habían sido los Apóstoles sus autores. El procedimiento fue el mismo. Análisis morfológico, y carbono 14 con las palabras. El resultado es que, o bien había sufrido diversas actualizaciones o bien no tenía nada que ver con el siglo I. La primera mención a este Credo data de finales del siglo IV, y la versión latina se sabe que es de principios del siglo VIII.

    Otro documento puesto en la picota por Lorenzo de Valla es una carta que Jesucristo había enviado (supuestamente) a Abgar, rey de Edesa. En hebreo, por supuesto. También circulaba una leyenda al gusto de la época, que se descubrió que había sido inventada en el siglo IV por el Obispo de Edesa de entonces. Merece la pena echarle un ojo a la historia del tal Abgar, que tiene su enjundia.

    A punto estuvo Lorenzo Valla de que le encarcelaran en una visita a Roma en 1444. No sé en que estaba pensando, pero al final huyó a Barcelona. Dedicó el resto de su vida a otros asuntos, más o menos relacionados con los ya relatados, como arremeter contra San Agustín de Hipona (acusándole de herejía), poner en tela de juicio la Vulgata como tal traducción fiable de la Biblia, y recomponer su amistad con el Papa (no con Eugenio IV, sino con Calixto III).

    Falleció en Roma, en 1457, a los 50 años de edad.

    Bibliografía:

    1. El mundo y sus demonios. Carl Sagan. Planeta.
    2. Wikipedia.
    3. Aquí vienen fotos de la sepultura de Valla en Roma.

    Filippo Brunelleschi y el Duomo de Florencia

    9 enero 2008

    Duomo Florencia

    Llevaba un tiempo sin publicar, y en el primer post del 2008 voy a volver a mis temas italianos. Hoy voy a hablar de un tal Filippo Brunelleschi, ciudadano florentino del siglo XV, y principal responsable de una de las grandes maravillas de la arquitectura: la cúpula de la Catedral de Florencia (la foto, que es excelente, la he sacado de la wikipedia, con licencia CC).

    La historia empieza en 1418, en una recientemente enriquecida Florencia, que desea una catedral a la altura de la de las vecinas Pisa y Siena. Ya tienen la mayor parte del edificio, pero les falta lo más importante: la cúpula. Deciden convocar un concurso, abierto a todo el que quiera. Las bases son relativamente simples: una cúpula, lo más espectacular posible, que pueda construirse sobre la catedral ya levantada, y sobre todo, que no se caiga. Y este último requisito era muy importante.

    Al concurso se presentan numerosos artistas italianos, entre ellos Brunelleschi, el futuro vencedor del certamen, y Lorenzo Ghiberti, su máximo rival, y uno de los plateros más hábiles de la historia. Ambos, pero sobre todo Ghiberti habían conseguido numerosos contratos en las múltiples obras que había por aquellos años en Florencia y en el resto de Italia. Los dos son el arquetipo del hombre renacentista: plateros de formación, pero excelentes dibujantes, arquitectos e ingenieros.

    La primera decisión que tuvo que tomar el comité (antes de que se presentara nadie) fue el estilo de la catedral. Por aquella época, había dos estilos dominantes: los que hoy día conocemos como gótico y renacentista. A principios del siglo XV se los llamaba de otra manera: el primero era el arte del imperio, “de los godos”, muy popular en Alemania y Francia, pero no tanto en Italia, donde solamente hay una catedral gótica (la de Milán) ; y el segundo, era un arte que estaba empezando a surgir, y nadie tenía una idea muy clara de cómo tenía que ser. Los miembros del jurado optaron por el último.

    Brunelleschi y los demás aspirantes hicieron sus proyectos, y construyeron sus maquetas. Cada uno de ellos entregaba la maqueta de su diseño, y respondía a las dudas de los miembros del jurado y de cualquiera que pasara por allí (en la práctica, competidores). Esto constituía un problema para Brunelleschi, un hombre muy celoso y desconfiado, rayano en la paranoia, puesto que le obligaba a contar con un artesano para construir la maqueta. Este artesano, que bien podía ser otro participante en el certamen, bien podía usar elementos del diseño de Brunelleschi en su propio proyecto. Sin embargo, en el caso de la cúpula, nadie se atrevió a hacerlo.

    La razón era el arriesgado diseño que Brunelleschi propuso. Una gigantesca cúpula, mayor incluso que la de Santa Sofía o en Panteón de Roma; y además, para rizar el rizo, proponía construirla sin ninguna sujeción temporal de madera. A pelo. Por supuesto, las dudas sobre la viabilidad del proyecto surgieron enseguida. ¿Cómo iba Brunelleschi a hacerlo? Nadie tenía la más remota idea puesto que éste se negó siempre a decirlo. Aún así, se le adjudicó el proyecto y la dirección de las obras. Filippo Brunelleschi ya era “capomaestro“. Se ha especulado mucho sobre esta curiosa actitud del arquitecto florentino, exponiéndose a perder la obra por su obstinación, pero yo creo que se negó a revelar los detalles para asegurarse que no le dieran la dirección de la obra a ningún otro aspirante.

    Las obras durarían 16 años (1418-1434) si contamos el período comprendido entre el fallo del jurado y la consagración de la Catedral. No obstante, las obras realmente duraron mucho tiempo más. En todo este tiempo ocurrieron multitud de cosas, que son las que se relatan en el libro de Ross King que os pongo en la bibliografía. Yo solamente voy a mencionar, muy de pasada, algunas.

    Brunelleschi pasó dos semanas en la cárcel por una intriga contra él y contra Cosimo Médici, el hombre fuerte de Florencia en aquella época. Esas dos semanas la obra estuvo más que parada.

    Cuando murió Brunelleschi en 1446 fue enterrado en la Catedral. Esto le convirtió en la segunda persona en recibir sepultura allí. El primero había sido San Zenobio, el primer obispo de Florencia, en el siglo IV. Cuesta encontrar el sepulcro de Brunelleschi en la catedral (suponiendo que lo que yo tomé por su tumba lo fuera realmente).

    Para el revestimiento de la cúpula se usaron tres tipos de mármol: uno verde, otro blanco y otro marrón. El blanco venía de la vecina Carrara, pero transportarlo era un auténtico problema. Se desembarcaba en el Mediterráneo, y en la desembocadura del Arno, se remontaba este río hasta Florencia. El gran inconveniente de este sistema es que varios meses al año -en primavera sobre todo- el Arno era un auténtico torrente. Ni que decir tiene que transportarlo todo por tierra era bastante caro, ya que hablamos de muchas toneladas de mármol. Brunelleschi ideó un vehículo anfibio que evitaría la parte del transporte marítimo. Iría por tierra desde Carrara hasta el Arno, y de ahí a Florencia. Construyó su vehículo, pago de su bolsillo unas cuantas toneladas de mármol, lo fletó, y al llegar al Arno, se hundió. El mármol tardó en ser recuperado muchos años, pero no llegaron a tiempo para la obra de la cúpula.

    La principal prueba de la genialidad de Brunelleschi es el cuidado que ponía en todo lo que hacía. El plan de obra, las grúas y andamios del Duomo eran suyos. Las normas de seguridad, también. Además de las habituales (como aguar el vino) incluyó una larga lista de procedimientos a seguir bajo pena de cuantiosas multas. El resultado es que entregó la obra en un plazo razonable (16 años) y que solamente murió una persona en las obras. Era muy superior la mortalidad en otras construcciones de la época e incluso posteriores, y muchas de ellas con una complejidad y peligrosidad menor.

    La rivalidad entre Brunelleschi y Ghiberti era tremenda. Se habían enfrentado en numerosos concursos, con resultados dispares, hasta que llegó el de la cúpula del Duomo. Cuando eligieron a Brunelleschi como jefe de obra, le asignaron al propio Ghiberti como sub-jefe. Las interferencias de este último eran constantes, hasta que Brunelleschi, harto, abandonó la obra y Florencia. Ghiberti lo relevó. Poco tiempo después llegaría la gran victoria moral de Brunelleschi: Ghiberti admitía que no era capaz de seguir con la obra, y Brunelleschi fue llamado otra vez. Le subieron el sueldo (aunque al poco tiempo se lo volvieran a bajar), pero no consta que le pidieran disculpas. Ghiberti mantuvo su puesto, pero no su influencia.

    Ahora unos cuantos detalles de la cúpula: pesa unas 37.000 toneladas; los 42 metros de luz de su cúpula superan en 3 m. a la de San Pedro de Roma, que es un siglo posterior. Lo único que no pudo hacer Brunelleschi fue la linterna, cuyo concurso ganó, pero falleció antes de que se pudiera completar. El encargado de hacerlo fue Michelozzo, que colaboró con Brunelleschi además de rivalizar con él, precisamente en el concurso de la linterna (al parecer, Michelozzo hizo lo que le dio la gana con la linterna, y no siguió en absoluto a Brunelleschi).

    En 1492 un relámpago impactó sobre la linterna y arrojó varias toneladas de marmol a la calle, hiriendo a algunas personas. En 1639 aparecieron unas grietas en la cúpula, pero después se vió que no se debían a defectos estructurales de la propia cúpula, sino de los cimientos de la catedral. Ya en el siglo XX se descubrió que sobre ellos pasaba una corriente subterránea. Alrededor de esta misma época, se decidió aislar en la medida de lo posible al Duomo del tráfico rodado.

     

    Quizá me dejo en el tintero la parte más bonita de esta obra, lo que la convierte en un prodigio arquitectónico, pero temo no ser capaz de explicarlo adecuadamente. Brunelleschi construyó una cúpula interior, y otra exterior, y ambas las hizo sin sujeción provisional alguna. Fue construyendo anillos de ladrillo de abajo arriba, según iban fraguando. Las grúas que fueron utilizando según avanzaba la obra son diseños de Brunelleschi, y tuvieron que ver mucho con la velocidad a la que se levantó la cúpula. Casi seis siglos después la pregunta sigue siendo la misma: ¿de dónde sacó Brunelleschi el conocimiento para esta obra? Ross King apunta que el Panteón de Roma algo tuvo que ver.

    Por supuesto, no puedo dejar de recomendaros el libro de King. En él se cuentan muchas más cosas (y mejor) de las que vienen aquí, y abundan los planos e ilustraciones de la Catedral y de la época.

     

     

    Bibliografía: Brunelleschi’s Dome. How a Renaissance’s genius reinvented architecture. Penguin. En Amazon nos permiten ojear el índice y un poco más.

    También le he echado un ojo a esto.

    18 datos sobre las elecciones estadounidenses entre 1792 y 1896

    7 noviembre 2007

    John Tyler, décimo presidente

    1. Aaron Burr, vicepresidente de los Estados Unidos con Thomas Jefferson, mató en un duelo a un periodista (Alexander Hamilton) que, supuestamente, lo difamaba. Fue juzgado, pero no condenado. Es quizá el duelo más famoso de la historia de este país. Esto no supuso el fin de su carrera política, al menos no en el sur.
    2. Samuel Johnston fue elegido como primer presidente del Congreso Continental de los Estados Unidos (embrión del futuro estado independiente) en 1781. Lo rechazó, y en su lugar fue elegido Thomas McKean (antepasado muy lejano mío, por cierto). Luego fue Gobernador de Carolina del Norte.
    3. C.C. Pinckney, candidato federalista en las elecciones de 1804 (perdió contra Jefferson) y 1808 (volvió a perder, esta vez contra Madison), fue nombrado embajador en Francia en 1796 (la época del Directorio), y al llegar allí no le quisieron recibir, por lo que tuvo que retirarse a Holanda. Poco tiempo después volvió a París para hacerse cargo de las negociaciones sobre un préstamo que iban a conceder a Francia. Son muy famosas sus negativas, cristalizadas en una frase célebre: “No, no, not a penny” (No, no, ni un penique), en respuesta a las peticiones galas.
    4. Thomas Jefferson (tercer presidente) y John Adams (segundo presidente) fallecieron el mismo día, curiosamente el 4 de julio (de 1826). El quinto presidente de los Estados Unido, James Monroe, también falleció un 4 de julio, pero cinco años más tarde, en 1831.
    5. Andrew Jackson fue el séptimo Presidente de los Estados Unidos, y no se sabe a ciencia cierta donde nació. Hasta 8 localidades distintas reclaman ser el lugar de nacimiento de Jackson (una de ellas en Irlanda), pero la duda persiste.
    6. Wiliam Harrison fue Presidente durante solamente 31 días. Murió de gastroenteritis (hay quien dice que envenenado) el 4 de abril de 1841. Es el más breve de la historia. Curiosamente, su discurso de aceptación del cargo fue el más largo de la historia (2 horas).
    7. El primer Presidente que nació siendo ciudadano americano (por decirlo como ellos) fue Martin Van Buren (1837-1841), el octavo presidente. El noveno, William Harrison, nació siendo ciudadano británico al igual que los siete primeros.
    8. Esta es el típico dato que me encanta de la wikipedia: el décimo presidente fue John Tyler, y tuvo 15 hijos. Entre la muerte del primero de ellos y la del último pasaron 100 años, 1 semana y 6 días. Soy consciente de que este dato es irrelevante como pocos, pero no quita que sea curioso. Y este es un post de curiosidades.
    9. John Tyler pasa por ser lo más parecido que pueda haber a un traidor a su país. Muchos años después de haber dejado la presidencia, empezó la Guerra de Secesión, que enfrentó a la Unión y a la Confederación; o más coloquialmente, al Norte y al Sur. Tyler apoyó al Sur, y murió durante la guerra, por lo que es el único presidente que no ha recibido honores fúnebres en Washington. Es, de la misma forma, el único presidente que ha muerto fuera de su país.
    10. Franklin Pierce fue el decimocuarto presidente. No pudo ser reelegido ya que su partido le impidió presentarse otra vez. Al ser preguntado sobre lo que haría tras dejar la presidencia, afirmó: “¿Qué se puede hacer después de la Casa Blanca salvo beber?” Murió de cirrosis en 1869, 12 años después de haber pronunciado esta famosa frase.
    11. A las elecciones de 1856 se presentó, además de los candidatos republicanos y demócratas, un tercer partido, el “Partido Americano”, también conocido como el “Know-nothing“. Este partido había surgido para frenar la masiva llegada de inmigrantes irlandeses, a los que acusaban de estar controlados por el Papa y de ser hostiles a los valores americanos. Se les llamaba “Know-Nothing” porque cuando se les preguntaba por las actividades de su partido, sus miembros recurrían al más absoluto secretismo, contestando “I know nothing” (No sé nada). En 1856 sacaron casi 900.000 votos y un 21% de los sufragios.
    12. Ulysses S. Grant fue el Comandante de las tropas unionistas en la Guerra de Secesión. Luego fue elegido Presidente, para dos mandatos consecutivos (1869-1877). Quizá sea una anécdota espúrea, pero el término lobista (lobbyist) se acuñó por la gente que abordaba a Grant (buscando influir en él o pedirle algún favor) en el recibidor (lobby) de un hotel al que iba habitualmente.
    13. Cuando Nixon llegó a la Casa Blanca en 1968 pidió para su despacho la mesa de Wilson (Woodrow Wilson, Presidente entre 1913 y 1921), en cambio, le llevaron la de Henry Wilson (Vicepresidente con Ulysses S. Grant, entre 1873 y 1875). Nixon no se dió cuenta hasta muchos años después.
    14. James Black fundó el Partido Prohibicionista y se presentó a las elecciones con él. Defendía la prohibición de las bebidas alcohólicas, pero consiguió muy pocos votos. La razón fue que los dos principales movimientos que promovían la medida no apoyaban a terceros partidos. Así, Black obtuvo poco más de 5.000 votos.
    15. Rutherford B. Hayes, el 19 presidente, fue el primero en visitar la costa oeste.
    16. Garfield fue el vigésimo presidente, y antes había sido congresista. Debía aburrirse mucho en las sesiones parlamentarias porque en una de ellas descubrió una nueva demostración del Teorema de Pitágoras (y van …).
    17. Grover Cleveland, el unico presidente que tuvo dos mandatos no consecutivos, inspiró una de los personajes del famoso programa de TV “Barrio Sésamo”. Se trata de “Grover”, al que en España conocimos como “Coco”.
    18. El unico presidente de los Estados Unidos que ha permanecido soltero ha sido James Buchanan (1857-1861).

    Bibliografía: Wikipedia. Enlazo también a un post del blog List Universe que cuenta más del tema, solo que no se circunscribe al siglo XVIII y XIX.

    Las SS en Crimea

    6 noviembre 2007

    Es sabido que, dentro del furor racista y asesino del estado nazi (1933-1945), las SS desempeñaron un papel destacado. Hacían el trabajo (más) sucio de todos los que había en el entramado nazi: organizar y coordinar el exterminio de los que consideraban “razas inferiores”. En esta tarea alcanzaron cotas de eficiencia verdaderamente altas, lo que costó la vida a más de seis millones de personas. No obstante, en un aspecto más “intelectual” o, si se prefiere, académico, no fueron capaces de alcanzar el éxito: definir la “raza judía”. Algunos objetarán (con razón) que no existe la raza judía, pero eso no impidió a los nazis, sobre todo en los infames campos de concentración y exterminio, tomar todo tipo de medidas de la anatomía de sus prisioneros judíos. Como es obvio, estas medidas no les llevaron a ninguna conclusión.

    En consecuencia, cuando llegaban las SS a un territorio recién conquistado, para decidir quienes eran judíos y quienes no, recurrían a todo tipo de subterfugios, como obligar a los miembros de la comunidad judía a que se apuntaran en listas, etc. Sin embargo, al ocupar la Wehrmacht la Península de Crimea en 1942, las SS se encontraron con un problema: allí había dos etnias (entre otras muchas), los krimchak y los caraitas. Los krimchak eran descendientes de sefarditas, pero culturalmente eran tártaros, y por tanto, tenían muchas tradiciones musulmanas; los caraítas, eran todo lo contrario: un pueblo de raza turca, que hablaban un dialecto del turco, pero eran de religión judía.

    Las SS no sabían que hacer, ni a quién debían exterminar. ¿A los judíos de origen o a los judíos de religión? Fueron consultadas las “autoridades raciales” (nunca unas comillas fueron tan necesarias) del Reich, y no parecían ponerse de acuerdo. Seguro que no faltaron los que propusieron el exterminio de ambas etnias, pero al final los “elegidos” por el propio Himmler fueron los judíos de origen, los krimchak. Fueron asesinados 6.000 de ellos, un 75% de la población krimchak de Crimea.

    Bibliografía: Esta historia la he leído en el libro “El plan maestro“, de Heather Pringle, que cuenta los múltiples intentos (infructuosos, por supuesto) de las SS por encontrar evidencias arqueológicas y biológicas de la existencia de la raza aria, y de su pretendida supremacía sobre el resto de razas. Un despropósito que costó la vida a varios millones de personas. El libro es recomendable, aunque un poco cansino. Para elaborar este post he adaptado la historia del libro de Pringle (pags. 305-307, en su edición española, Ed. Debate), y lo he completado -y contrastado- con la wikipedia.

    Dromedarios en la Toscana

    15 octubre 2007

    Otro post italiano más. Este trata de un curioso experimento que se llevó a cabo en la Toscana del siglo XVII. En esta época la Toscana estaba regida por el Gran Duque Fernando II, Medici, (el retratado es él) biznieto de Lorenzo el Magnífico. Sin embargo, en el momento de la historia que nos ocupa, 1622, el Gran Duque tenía solamente doce años, por lo que era su madre, Magdalena de Austria quien detentaba el -exiguo- poder del Gran Ducado de la Toscana desde su puesto de regente.

     

    Fernando II Medici

     

    Ahora cambiemos de tercio: pasemos a hablar de camellos y dromedarios. Lo primero es explicar las diferencias entre unos y otros. El camello (Camelus bactrianus), también conocido como camello asiático, tiene dos jorobas, mientras que el dromedario (Camelus dromedarius, en la imagen, tomada de aquí) tiene una sola joroba y se le conoce también por el nombre de camello arábigo. El dromedario es mucho menos peludo y robusto, y es bastante más grande que su primo de dos jorobas. El camello (asiático) es una especie en extinción por lo menos en estado salvaje, mientras que los dromedarios están muy lejos de la extinción, ya que además de no estar en absoluto amenazados en su hábitat primigenio (por llamarlo de alguna manera), que es Arabia, han sido exportados a otras latitudes como Australia, el Sahara, Canarias o la Toscana.

     

    A Australia fueron llevados por los ingleses en los primeros tiempos de su colonización del continente, y cabe destacar que muchos de ellos han regresado a la vida salvaje. Digo regresado porque los dromedarios fueron animales salvajes hasta que fueron domesticados por el hombre en algún momento del tercer milenio antes de Cristo. A Canarias llegaron procedentes de Marruecos en el siglo XV, mientras que al Sahara occidental llegaron en la época romana, probablemente procedentes de Egipto. Poco a poco nos vamos acercando al tema del post de hoy: los dromedarios de Pisa.

     

    Dromedario

     

     

     

    Pisa fue una ciudad-estado muy próspera en el siglo XIII, rivalizando con otras potencias marítimas como Venecia o Génova. Siempre inmersa en guerras contra unos u otros, es derrotada de manera especialmente traumática por Génova, que arrasa su puerto, poniendo punto final a una de las cuatro famosas Republicas Marineras (Genova, Venecia, Pisa y Amalfi). La puntilla para Pisa vendría en 1406 cuando es ocupada por la potencia emergente en la Italia del siglo XV: Florencia. Es justo mencionar que el siglo de oro pisano dió al mundo una de las plazas (o campos) más brillante y conocida del mundo: el Campo dei Miracoli, donde conviven la famosa Torre Inclinada, la Catedral, un precioso Baptisterio y un singular Cementerio; todos ellos de visita obligada, por supuesto. En ese mismo siglo vivió y murió en Pisa un matemático llamado Leonardo de Pisa, pero conocido como Fibonacci. Estoy seguro de que la mayoría de los que hemos oído hablar de la sucesión de Fibonacci (o sufrirla como obvio ejemplo de recursividad en clases de programación) no la habíamos asociado con la ciudad de la Torre Pendente.

     

     

     

    En las marismas de lo que antes era el puerto de Pisa se llevó a los dromedarios que al principio iban a servir como bestias de carga. Sin embargo, el proyecto fue abandonado al poco tiempo, y los dromedarios se fueron asilvestrando paulatinamente, hasta formar la única colonia de dromedarios salvajes en territorio europeo. En la Segunda Guerra Mundial se mató a muchos de ellos para poder comer su carne, pero no se exterminó completamente a la peculiar manada de dromedarios toscanos. En mi última visita a Italia tenía en la agenda comprobar in situ (o lo más cerca posible) la existencia de estos rumiantes, pero un fuerte resfriado me lo impidió. Si tengo otra oportunidad igual (y no me enfermo) prometo investigarlo y contarlo en este blog.

     

    Duque de Urbino

     

    Por último, una curiosidad que no viene mucho a cuento: el Gran Duque de la Toscana en la época de esta historia, Fernando II Médici, se casó y tuvo dos hijos con Victoria della Rovere, descendiente de los Duques de Urbino, uno de los cuales, quizá el más famoso (gracias al excelente retrato de Piero della Francesca, que se muestra en la imagen) Federico III de Montefeltro, participó en la Conjura de los Pazzi en 1478, donde fue asesinado un hermano de Lorenzo el Magnífico (y éste libro la piel de milagro). La participación de Urbino en la Conjura no se ha sabido hasta el año 2004 cuando Marcello Simonetta, un investigador de la Wesleyan University, descifró el contenido de una carta del Duque de Urbino.

     

    Bibliografía: [1],[2],[3] y[4]

    Torcello

    1 octubre 2007

    El mito fundacional de Venecia cuenta que sus primeros pobladores se refugiaron allí de las invasiones bárbaras de los últimos tiempos del Imperio Romano de Occidente. Sin embargo, esto es inexacto. Es cierto que las sucesivas invasiones bárbaras condujeron a mucha gente a la Laguna de Venecia, pero sus primeros habitantes eran muy anteriores, quizá siete siglos anteriores.

    No obstante, en los primeros tiempos de la historia (humana) de la Laguna la zona más densamente poblada no eran los alrededores de San Marcos, ni siquiera el Canareggio, sino una isla un poco al norte, hoy prácticamente deshabitada, llamada Torcello. Debo dejar claro que no estoy hablando de primitivos habitantes en cuevas o en chozas, pues llegaron a erigir una catedral, allá por el siglo VII, siguiendo los cánones de la época, al estilo bizantino. Esta iglesia se llama Santa María Asunta, es la que se muestra en la primera foto (sacada de la wikipedia, licencia CC), que contiene una serie de mosaicos de indudable interés, entre ellos uno sobre el Juicio Final, y que ha sido restaurada un par de veces a lo largo de la historia.

    Torcello

     

    La decadencia de Torcello se fue haciendo más evidente (o quizá fuera su verdadera causa) con el auge de lo que hoy conocemos como Venecia: los barrios articulados en torno al Gran Canal (San Marcos, Canareggio, Castello, Dorsoduro, San Polo y Santa Croce). Hoy en día Torcello quizá sea la isla de la laguna menos visitada por turistas y viajeros, y viven en ella menos de cien personas.

    A propósito de la peculiar afición de los venecianos a poseer y venerar reliquias de santos, tradición, dicho sea de paso, heredada directamente de los bizantinos, en la wikipedia dice que en esta isla están los restos de San Heliodoro, y esto no lo mencionan en la wikipedia, los de Santa Fosca, en la iglesia del mismo nombre, y que bien merece una visita.

    Puente del Diablo, Torcello

    En las guías y libros de viajes sobre Venecia se suele mencionar de pasada esta islita, y como mucho se alude a su pasado ilustre. Algunas suelen incluir una foto del Ponte del Diavolo, (Puente del Diablo, ver foto, también sacada de la wikipedia, y licencia CC) para explicar que muchos puentes en Venecia antes eran así, sin barandillas.

    Actualización: en Panoramio hay un montón de fotos de Torcello. Muchas más de las que me esperaba.  Y la mayoría son muy buenas.

     

    Los temibles almogávares

    15 septiembre 2007

    Me he leído hace poco un libro sobre los almogávares, y me apetecía escribir un post contando cómo derrotaron a franceses, turcos, bizantinos y a todo lo que se les pusiera por delante, pero haciendo una búsqueda preliminar (siempre antes de escribir algo hay que ver que han contado otros) me he encontrado con este excelente artículo de Arturo Pérez-Reverte hablando del tema. He decidido no escribir el post que tenía pensado, y me he conformado con hacer algunos matices y completar un poco -no mucho- el artículo de la wikipedia sobre el tema.