Archive for the ‘ingeniería’ Category

Palomas mensajeras

12 junio 2008

Las palomas mensajeras son uno de los medios de comunicación más antiguos, pues las primeras noticias que tenemos de su uso datan de hace más de 3500 años. Después fueron muy utilizadas en el mundo clásico, tanto por su velocidad como por su fiabilidad. Hoy en día, con el masivo desarrollo de herramientas de comunicación tan sofisticadas como Internet y la telefonía móvil, las palomas mensajeras han quedado relegadas a un ámbito exclusivamente deportivo, como antes le ocurriera a la equitación y al remo.

La larga historia (que aquí contaré brevemente) de la asociación entre estas aves y el hombre es fascinante, y una vez más, sirve para comprender la evolución del conocimiento humano, con sus depresiones y sus cimas, con sus miserias y sus grandezas.

En Persia, en el siglo XV a.C. alguien que observó la capacidad que tenían algunas palomas de encontrar el camino de vuelta a casa, decidió explotarlo en su provecho, y ató a la primera paloma mensajera de la historia, probablemente una Columba Livia, el primer colombograma. La paloma despegó y poco tiempo después alcanzó su destino con el mensaje. Quizá una de las cosas que más le sorprendería a nuestro pionero sería la velocidad de la paloma, que ronda los 50 km/h de media, y puede llegar a los 80 km/h de velocidad punta. Ningún caballo es capaz de superar estas velocidades, y menos aún durante varios días.

Su uso se popularizó en Oriente, y poco tiempo después ya estaba presente en la cultura más avanzada del Mediterráneo: los egipcios. La permeabilidad del intercambio cultural entre Grecia y Egipto era tal, que no debe extrañarnos que en unos pocas décadas después las palomas mensajeras surcaran los cielos de todo el mundo griego en primer lugar, y de la hija bastarda de Grecia (Roma) unos siglos después. Los griegos usaban palomas para proclamar los resultados de los juegos olímpicos al mundo (griego), y los romanos incorporaron a sus poderosas legiones unas cuantas palomas para que Roma estuviera al tanto de cualquier percance o noticia. No puedo evitar destacar que los usos más célebres que griegos y romanos dieron a las palomas, fueran tan arquetípicamente griegos y romanos, respectivamente.

Con la caída del Imperio Romano de Occidente, el oeste del Mediterráneo entra en crisis: las invasiones bárbaras se suceden, y los únicos depositarios de conocimiento son el Imperio Bizantino y el Oriente Medio. Las palomas mensajeras son olvidadas en Occidente, pero en Mesopotamia permanecen. Allí esperarían la llegada de una secta religiosa que conquistaría gran parte del mundo conocido en poco menos de un siglo: los musulmanes. A finales del siglo VIII, Al-Mahdi, Califa de los Creyentes, tenía en Damasco varios palomares para que las caravanas y los buques pudieran hacer uso de sus palomas. La red de comunicaciones del Califato Abbasí se iba haciendo más densa.

En el siglo XI Occidente redescubre las palomas mensajeras gracias a los Abbasíes, y lo hace por dos vías distintas. La primera es el Califato de Córdoba, que se colapsa en el año 1031, dando lugar a casi cuarenta Taifas distintas. Se sabe que en el período de las Primeras Taifas, que corresponde a los cincuenta años que median entre la caída del Califato y la invasión almorávide (1085), se usaban palomas para la mensajería tanto oficial como privada. La segunda vía fueron las Cruzadas, que pusieron en contacto al occidente franco con el oriente musulmán, hasta entonces dos culturas desconocidas entre sí. La primera cruzada toma Antioquía, su primera ciudad importante, en el año 1098, y había llegado a Oriente Próximo unos años antes. Desde entonces Oriente y Occidente no volverían a estar aislados entre sí.

Poco después de la caída de Toledo en manos cristianas, los almorávides recomponen la unidad del antiguo califato, y vencen a Alfonso VI en la batalla de Zalaca. Al Mutamid comunica la noticia de su victoria a la corte de Sevilla usando una paloma mensajera. Poco más de cincuenta años después, en 1132, en Toledo, Hamir Zabara, astrólogo judío y consejero del rey Alfonso VII, logra concentrar miles de palomas, que se supone que habían sido soltadas en diversos puntos del Reino. Esto prueba que este medio de comunicación ya se había filtrado a los reinos cristianos más próximos al Islam. Debía de tratarse de un servicio más o menos asequible, ya que el poeta judío Yehuda Halevi (que no era precisamente rico) afirma utilizar palomas para comunicarse con sus amigos.

Otro episodio muy famoso de la historia de las palomas mensajeras es el sitio de Harlem, en Holanda. En 1572 el Duque de Alba, al servicio de Felipe II, pone cerco a la población de Harlem. El gobernador de la ciudad, Wigbolt Ripperda, se comunicaba mediante palomas mensajeras con el cabecilla de la rebelión protestante, Guillermo de Orange. Orange intentó socorrer a la ciudad sitiada, pero su ejército es masacrado por los tercios, y al poco tiempo la propia Harlem cae. Ripperda es decapitado, y los tercios bañaron de sangre la ciudad.

En Waterloo (Bélgica) se celebró el capítulo final de las Guerras Napoleónicas, que se saldaron con la derrota del propio Napoleón frente a Wellington. El campo de batalla dista unos 350 kilómetros del despacho del primer ministro Robert Jenkinson en Londres, que se enteró de la noticia unas cuantas horas después, gracias a una paloma mensajera.

Poco a poco, las palomas mensajeras fueron haciéndose más y más importantes, hasta el punto de que su caza se penaba con elevadas multas. En la wikipedia hay un bando de finales del siglo XIX que impone un castigo de 1.000 libras a cualquiera que abata una paloma, ya que su caza comprometía las comunicaciones del Imperio. En el sitio prusiano a París en 1870 fueron usadas, aunque no sirviera de mucho, ya que Francia fue derrotada y el Segundo Imperio liquidado. Ya en la primera guerra mundial, los franceses tenían 72 palomares para dotar sus necesidades de comunicaciones. Se supone que los alemanes también las utilizaron, pero no dispongo de datos que lo corroboren. Por otro lado, una de las ventajas que tiene este sistema es que no debes abatir una paloma porque nunca vas a tener la certeza de si se trata de un ejemplar al servicio del enemigo o no hasta que la hayas abatido.

En la Segunda Guerra Mundial, ya con los radares bastante desarrollados, el telégrafo y el teléfono funcionando a pleno pulmón, las palomas fueron ampliamente utilizadas. Los ingleses contaron con los servicios de un cuarto de millón de palomas, y algunas de ellas llegaron a ser condecoradas por méritos de guerra. La Resistencia contra los nazis, sobre todo en Francia y en Holanda, usó palomas mensajeras para sus comunicaciones. De igual forma, los alemanes soltaron palomas con mensajes ingleses falsos en los que se pedía a la Resistencia los nombres de sus líderes para coordinarse con los ingleses. No sabemos el éxito que tuvieron estas traicioneras palomas.

Tras la Segunda Guerra Mundial, las “colombocomunicaciones” (no suena mal) cayeron en desgracia. Las Guerra Fría no se desarrolló en los campos de batalla (salvo algunas excepciones) sino en los despachos y las alcantarillas de Europa, Hispanoamérica y Asia, por lo que estos animalillos pasaron de ser portadores de noticias, a ser una molestia en las ciudades.

Sin embargo, la colombofilia subsiste. En España hay bastantes personas que practican este deporte, y se llegan a vender algunos pichones por más de 600 €. En este enlace vienen algunos precios del año 2005. También se cuenta en esta web que, hace pocos años, dos palomas atravesaron los 700 km. que separan Cádiz de Asturias en menos de un día, y explica las caracerísticas de la paloma mensajera ideal (que no debe de ser grande y musculosa, sino todo lo contrario: pequeña y esmirriada).

En el April Fools’ Day (el equivalente anglosajón a nuestro Día de los Inocentes) de 1990, la IETF (Internet Engineering Task Force) publicó el RFC 1149, que describía el protocolo de Transmisión de Paquetes IP sobre Palomas Mensajeras. Fue ampliado en el año 1999 con el RFC 2549, que incorporaba consideraciones de Calidad de Servicio (QoS). En el RFC 1149 recomienda el encriptado de los colombogramas que se envíen por “Paloma IP”. Os recomiendo que leais los dos RFC, tienen mucha gracia.

Antes de que estos estándares pusieran orden en el caos, las únicas normas eran las que dictaba el sentido común, como la supresión de formalismos en las cartas, el uso de papel ligero y aprovechar los márgenes de las cartas.

El mecanismo que permite orientarse a estas aves sigue siendo un misterio. El hombre siempre las ha tratado como una “caja negra”, sin mirar en su interior (o mirando, pero sin ver nada). Se sospecha que es un sistema de tipo “mapa y brújula”, donde el mapa, gracias a su excelente vista, sería el propio terreno y la brújula se sospecha que es el campo magnético terrestre. Se ha observado que muchas de ellas siguen carreteras y líneas ferreas, girando en ángulo recto con ellas, lo que indica una cierta sistematización de sus planes de vuelo. Por último, mencionar que los halcones peregrinos y los cazadores no son la única amenaza para ellas, pues hay un estudio que afirma que las antenas de telefonía móvil (las BTS y los repetidores) las desorientan.

De vuelta otra vez en la Edad Media, los Talibán, que rigieron los destinos de Afganistán hace poco tiempo, prohibieron las palomas mensajeras. No sé si obedecía a una razón concreta o respondía a su proclividad a la prohibición.

Bibliografía:

“Lo que Europa debe al Islam de España” Juan Vernet. Acantilado
Otros: [1] [2] [3][4]

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Parque eólico

21 enero 2008

Filippo Brunelleschi y el Duomo de Florencia

9 enero 2008

Duomo Florencia

Llevaba un tiempo sin publicar, y en el primer post del 2008 voy a volver a mis temas italianos. Hoy voy a hablar de un tal Filippo Brunelleschi, ciudadano florentino del siglo XV, y principal responsable de una de las grandes maravillas de la arquitectura: la cúpula de la Catedral de Florencia (la foto, que es excelente, la he sacado de la wikipedia, con licencia CC).

La historia empieza en 1418, en una recientemente enriquecida Florencia, que desea una catedral a la altura de la de las vecinas Pisa y Siena. Ya tienen la mayor parte del edificio, pero les falta lo más importante: la cúpula. Deciden convocar un concurso, abierto a todo el que quiera. Las bases son relativamente simples: una cúpula, lo más espectacular posible, que pueda construirse sobre la catedral ya levantada, y sobre todo, que no se caiga. Y este último requisito era muy importante.

Al concurso se presentan numerosos artistas italianos, entre ellos Brunelleschi, el futuro vencedor del certamen, y Lorenzo Ghiberti, su máximo rival, y uno de los plateros más hábiles de la historia. Ambos, pero sobre todo Ghiberti habían conseguido numerosos contratos en las múltiples obras que había por aquellos años en Florencia y en el resto de Italia. Los dos son el arquetipo del hombre renacentista: plateros de formación, pero excelentes dibujantes, arquitectos e ingenieros.

La primera decisión que tuvo que tomar el comité (antes de que se presentara nadie) fue el estilo de la catedral. Por aquella época, había dos estilos dominantes: los que hoy día conocemos como gótico y renacentista. A principios del siglo XV se los llamaba de otra manera: el primero era el arte del imperio, “de los godos”, muy popular en Alemania y Francia, pero no tanto en Italia, donde solamente hay una catedral gótica (la de Milán) ; y el segundo, era un arte que estaba empezando a surgir, y nadie tenía una idea muy clara de cómo tenía que ser. Los miembros del jurado optaron por el último.

Brunelleschi y los demás aspirantes hicieron sus proyectos, y construyeron sus maquetas. Cada uno de ellos entregaba la maqueta de su diseño, y respondía a las dudas de los miembros del jurado y de cualquiera que pasara por allí (en la práctica, competidores). Esto constituía un problema para Brunelleschi, un hombre muy celoso y desconfiado, rayano en la paranoia, puesto que le obligaba a contar con un artesano para construir la maqueta. Este artesano, que bien podía ser otro participante en el certamen, bien podía usar elementos del diseño de Brunelleschi en su propio proyecto. Sin embargo, en el caso de la cúpula, nadie se atrevió a hacerlo.

La razón era el arriesgado diseño que Brunelleschi propuso. Una gigantesca cúpula, mayor incluso que la de Santa Sofía o en Panteón de Roma; y además, para rizar el rizo, proponía construirla sin ninguna sujeción temporal de madera. A pelo. Por supuesto, las dudas sobre la viabilidad del proyecto surgieron enseguida. ¿Cómo iba Brunelleschi a hacerlo? Nadie tenía la más remota idea puesto que éste se negó siempre a decirlo. Aún así, se le adjudicó el proyecto y la dirección de las obras. Filippo Brunelleschi ya era “capomaestro“. Se ha especulado mucho sobre esta curiosa actitud del arquitecto florentino, exponiéndose a perder la obra por su obstinación, pero yo creo que se negó a revelar los detalles para asegurarse que no le dieran la dirección de la obra a ningún otro aspirante.

Las obras durarían 16 años (1418-1434) si contamos el período comprendido entre el fallo del jurado y la consagración de la Catedral. No obstante, las obras realmente duraron mucho tiempo más. En todo este tiempo ocurrieron multitud de cosas, que son las que se relatan en el libro de Ross King que os pongo en la bibliografía. Yo solamente voy a mencionar, muy de pasada, algunas.

Brunelleschi pasó dos semanas en la cárcel por una intriga contra él y contra Cosimo Médici, el hombre fuerte de Florencia en aquella época. Esas dos semanas la obra estuvo más que parada.

Cuando murió Brunelleschi en 1446 fue enterrado en la Catedral. Esto le convirtió en la segunda persona en recibir sepultura allí. El primero había sido San Zenobio, el primer obispo de Florencia, en el siglo IV. Cuesta encontrar el sepulcro de Brunelleschi en la catedral (suponiendo que lo que yo tomé por su tumba lo fuera realmente).

Para el revestimiento de la cúpula se usaron tres tipos de mármol: uno verde, otro blanco y otro marrón. El blanco venía de la vecina Carrara, pero transportarlo era un auténtico problema. Se desembarcaba en el Mediterráneo, y en la desembocadura del Arno, se remontaba este río hasta Florencia. El gran inconveniente de este sistema es que varios meses al año -en primavera sobre todo- el Arno era un auténtico torrente. Ni que decir tiene que transportarlo todo por tierra era bastante caro, ya que hablamos de muchas toneladas de mármol. Brunelleschi ideó un vehículo anfibio que evitaría la parte del transporte marítimo. Iría por tierra desde Carrara hasta el Arno, y de ahí a Florencia. Construyó su vehículo, pago de su bolsillo unas cuantas toneladas de mármol, lo fletó, y al llegar al Arno, se hundió. El mármol tardó en ser recuperado muchos años, pero no llegaron a tiempo para la obra de la cúpula.

La principal prueba de la genialidad de Brunelleschi es el cuidado que ponía en todo lo que hacía. El plan de obra, las grúas y andamios del Duomo eran suyos. Las normas de seguridad, también. Además de las habituales (como aguar el vino) incluyó una larga lista de procedimientos a seguir bajo pena de cuantiosas multas. El resultado es que entregó la obra en un plazo razonable (16 años) y que solamente murió una persona en las obras. Era muy superior la mortalidad en otras construcciones de la época e incluso posteriores, y muchas de ellas con una complejidad y peligrosidad menor.

La rivalidad entre Brunelleschi y Ghiberti era tremenda. Se habían enfrentado en numerosos concursos, con resultados dispares, hasta que llegó el de la cúpula del Duomo. Cuando eligieron a Brunelleschi como jefe de obra, le asignaron al propio Ghiberti como sub-jefe. Las interferencias de este último eran constantes, hasta que Brunelleschi, harto, abandonó la obra y Florencia. Ghiberti lo relevó. Poco tiempo después llegaría la gran victoria moral de Brunelleschi: Ghiberti admitía que no era capaz de seguir con la obra, y Brunelleschi fue llamado otra vez. Le subieron el sueldo (aunque al poco tiempo se lo volvieran a bajar), pero no consta que le pidieran disculpas. Ghiberti mantuvo su puesto, pero no su influencia.

Ahora unos cuantos detalles de la cúpula: pesa unas 37.000 toneladas; los 42 metros de luz de su cúpula superan en 3 m. a la de San Pedro de Roma, que es un siglo posterior. Lo único que no pudo hacer Brunelleschi fue la linterna, cuyo concurso ganó, pero falleció antes de que se pudiera completar. El encargado de hacerlo fue Michelozzo, que colaboró con Brunelleschi además de rivalizar con él, precisamente en el concurso de la linterna (al parecer, Michelozzo hizo lo que le dio la gana con la linterna, y no siguió en absoluto a Brunelleschi).

En 1492 un relámpago impactó sobre la linterna y arrojó varias toneladas de marmol a la calle, hiriendo a algunas personas. En 1639 aparecieron unas grietas en la cúpula, pero después se vió que no se debían a defectos estructurales de la propia cúpula, sino de los cimientos de la catedral. Ya en el siglo XX se descubrió que sobre ellos pasaba una corriente subterránea. Alrededor de esta misma época, se decidió aislar en la medida de lo posible al Duomo del tráfico rodado.

 

Quizá me dejo en el tintero la parte más bonita de esta obra, lo que la convierte en un prodigio arquitectónico, pero temo no ser capaz de explicarlo adecuadamente. Brunelleschi construyó una cúpula interior, y otra exterior, y ambas las hizo sin sujeción provisional alguna. Fue construyendo anillos de ladrillo de abajo arriba, según iban fraguando. Las grúas que fueron utilizando según avanzaba la obra son diseños de Brunelleschi, y tuvieron que ver mucho con la velocidad a la que se levantó la cúpula. Casi seis siglos después la pregunta sigue siendo la misma: ¿de dónde sacó Brunelleschi el conocimiento para esta obra? Ross King apunta que el Panteón de Roma algo tuvo que ver.

Por supuesto, no puedo dejar de recomendaros el libro de King. En él se cuentan muchas más cosas (y mejor) de las que vienen aquí, y abundan los planos e ilustraciones de la Catedral y de la época.

 

 

Bibliografía: Brunelleschi’s Dome. How a Renaissance’s genius reinvented architecture. Penguin. En Amazon nos permiten ojear el índice y un poco más.

También le he echado un ojo a esto.

MOSE (Otra de Venecia)

8 diciembre 2007

La historia de Venecia es una historia de comercio, intrigas palaciegas, diplomacia y también de ingeniería. La propia ciudad, enclavada en una serie de islas (117), separadas por (150) canales y unidas por (aproximadamente 400) puentes es un prodigio de ingeniería. Sin embargo, se hunde. El nivel del mar tiende a subir, y la propia ciudad se hunde. Se juntan el hambre y las ganas de comer.

En el siglo XX la ciudad se hundió 24 centímetros de media, por culpa de la sobreexplotación del acuífero. Este problema está en parte solucionado con el cierre de todos los pozos ilegales que había en la ciudad, pero las mareas, o “acqua alta”, no. El punto más bajo de la ciudad es la muy turística Plaza de San Marcos, donde está la Basílica del mismo nombre, y el Campanile (del que ya nos ocupamos en otro post). Tanto por culpa del viento, como de la lluvia, de las mareas en sí (que en el Mar Adriático son las más fuertes del Mediterráneo), dicha plaza se inunda unas 200 veces al año. Puede parecer que este hecho tiene un cierto encanto, sobre todo porque al inundarse la plaza, las dichosas palomas que la invaden se van a otra parte; sin embargo, a los comerciantes les provoca unas pérdidas bastante cuantiosas (llegando a tener que cerrar unos 60 días al año de media), además de la incomodidad que supone. Por no hablar del deterioro de los edificios y otras estructuras.

Es por todo esto por lo que se convocó un concurso para ver que soluciones se podían aplicar, y se eligió una de ellas: la llamada MOSE (Modulo Sperimentale Elettromeccanico). Este proyecto, muy prolijamente explicado en el documental de Discovery Channel que os enlazo abajo (4 fragmentos de casi nueve minutos cada uno) consiste fundamentalmente en dos cosas: tres barreras artificiales a modo de malecón en cada una de las tres entradas a la Laguna (Chioggia, Malamocco y Lido), y 79 pontones levadizos en las mismas entradas que se izarían cuando el agua supere un determinado nivel (110 cm). Los pontones estarían habitualmente llenos de agua en el lecho de la Laguna, y cuando procediera, se llenarían de aire, levantándose. En el esquema que he sacado de la Wikipedia queda bastante claro el funcionamiento.

MOSE

El procedimiento parece sencillo, pero es muy caro. Las primeras estimaciones dadas en el proyecto constructivo de 2004 hablan de 3.000 millones de euros en cinco años. Como siempre, de lo que se habla en el proyecto constructivo a lo que sale de la obra, habrá una diferencia. Y podemos sumarle la inflación acumulada. Por supuesto, tampoco es simple de llevar a cabo. Las obras son complicadas, nunca se ha hecho nada parecido antes, y el mar no lo pone fácil.

 

La oposición al proyecto surgió rápidamente. De hecho, es frecuente ver en Venecia pintadas contra el proyecto (esta foto es mía). En el quinto vídeo que os enlazo se da voz a esta corriente de opinión. En el propio documental, también, pero de pasada y con un cierto sesgo. Esta parte está al final del segundo fragmento del documental.

Para los que os dé pereza ver los videos, os resumo sus argumentos. Aducen que es caro, que es innecesario, porque no ha habido muertos ni hundimientos por las inundaciones, que los venecianos “tienen todos botas de agua”, y que la Laguna es un sistema vivo y que las compuertas de MOSE no la dejarían respirar, entre otros. No hay que olvidar que las aguas de la Laguna no son especialmente cristalinas. Las razones, así, son medioambientales y económicas. WWF tampoco apoya el proyecto. Por otro lado, hace unos quinientos años, los venecianos dedicieron desviar los ríos que desembocaban a la Laguna para evitar que el aluvión acabara con la propia Laguna (como ocurrió con el puerto de Rávena, por ejemplo). Fueron unas obras colosales, con un impacto medioambiental tremendo, pero salvaron Venecia.

 

En la foto del satélite (o avioneta) de Google se aprecia la entrada a la Laguna, en este caso la más meridional, Chioggia, y el malecón artificial en media luna que está ya construido. El de Malamocco también está construido aunque no se vea en la foto, y el de Lido no aparece en Google Earth, pero puede que ya esté acabado.

 

Chioggia

En cuanto a la polémica de MOSE SÍ/ MOSE NO, es un tema peliagudo. Yo tengo clara mi postura (más o menos), pero me la reservo por ahora. Os propongo una cosa: echadle un vistazo al documental de Discovery Channel (está en inglés, pero se entiende bien), luego escuchad a la plataforma de NO MOSE (en italiano, pero se entiende la mayoría de lo que dicen como si fuera castellano), y dejad en los comentarios vuestra opinión.

El documental de Discovery Channel,




 

El avance del “MOSE NO”

 


Aterrizaje con niebla

28 noviembre 2007

Es Heathrow. Impresiona un poco, pero consuela el saber que los sistemas de aterrizaje asistido funcionan muy bien. (1’01”)

Vía AirVoilá.

El Canal de Panamá

19 octubre 2007

Tengo que escribir pronto un post sobre el Canal de Panamá, aunque sea un tema de lo más manido. En este video, obviamente a cámara rápida, un barco cruza el Canal en los dos minutos que dura el video. Espero que os guste.

El Campanile de San Marcos y la falsa foto

3 octubre 2007

Campanile Venice

Cuando se visita una ciudad es frecuente encontrarse con el desagradable hecho de que algo que queremos visitar está cerrado, o cubierto por un andamio y no podemos visitarlo o hacer fotos. Sin embargo, hay cosas peores. Todos los que visitaron Venecia entre julio de 1902 y marzo de 1912 se encontraron que el Campanile de la Plaza de San Marcos ya no estaba.

Aparecieron unas grietas los primeros días de julio de 1902, y, aparentemente, nadie les hizo caso hasta que se cayó la torre el 14 de ese mismo mes. Los daños fueron relativamente pequeños (aparte de la destrucción de la propia torre): no hubo víctimas mortales, salvo un gato; quizá por lo intempestivo de la hora (6 de la madrugada) y de todos los edificios colindantes resultó dañada -y solo en parte- la Biblioteca. Esa misma tarde se aprobó la reconstrucción del Campanile, que no se completaría hasta diez años después, el 6 de marzo de 1912.

En muchos libros de Venecia aparece una foto (ver imagen, tomada de la Wikipedia, licencia CC) del Camapanile derrumbándose, y no se le puede negar cierto dramatismo. Sin embargo, es falsa. Una lástima. Tampoco he encontrado fotos de las ruinas del Campanile, ni de nada que haga relación a los diez años que no hubo Torre o estuvo imcompleta. Durante un reciente viaje por Italia he visto fotos, en los propios emplazamientos, de cementerios bombardeados (Pisa), iglesias inundadas (Florencia), pero no de las ruinas del Campanile más famoso de Venecia. Si alguien tiene más suerte que yo en esta búsqueda, le agradecería un enlace al respecto.

No era la primera vez que la Torre, o el Campanile, sufría daños del algún tipo, ya que en 1486 se incendió, al igual que en 1745, salvo que en esta última ocasión cayeron escombros sobre los viandantes de la plaza, matando a algunos de ellos. Como nota curiosa, hay muchos campanarios inclinados en Venecia, pero -yo creo- San Marcos no es uno de ellos. Por supuesto, ninguno llega a los 5,5º de la famosa “Torre Inclinada de Pisa”.

He encontrado una noticia sobre un refuerzo que se va a incorporar a los cimientos del Campanile, según parece por la reciente aparición de unas pequeñas grietas en los muros.

Para terminar, unos cuantos hechos curiosos sobre el Campanile (esta lista no pretende ser exhaustiva, ni mucho menos):

  1. En 1609 Galileo hizo una demostración de las habilidades de su telescopio. Recordemos que no fue su inventor, sino alguien que lo perfeccionó, y mucho. Todo el mérito de la idea original es de Hans Lippershey.
  2. El Campanile tiene 98 metros de altura, y su base está en la zona más baja de Venecia, la Plaza de San Marcos, escenario habitual de un curioso fenómeno que ilusiona y jode por igual a los turistas: el “acqua alta“, o marea alta.
  3. El aspecto actual del Campanile es el mismo desde 1512 (salvo el breve paréntesis 1902-1912, antes comentado). Antes, sufrió diversas reformas y modificaciones.
  4. Es una torre exenta. Es decir, no está pegado a la iglesia (en este caso, Catedral) a la que sirve de campanario. Mencionaré que Italia está llena de torres exentas. Le da un toque interesante al paisaje.
  5. Por último, este peculiar campanario tiene cinco campanas. Cada una de ellas suena de una determinada manera (espero que algún día hablen de esto en ese gran blog que es AcusticaWeb) y cada una de ellas cumple (o cumplía) con su función. Son éstas:
  • Marangona, repicaba al inicio y al final de la jornada laboral. Es la más usada y la más grande, y curiosamente, la única que sobrevivió al derrumbe de 1902.
  • Trottiera, que sonaba cuando había reunión del Gran Consejo, la máxima institución de la República Veneciana.
  • Nona, que podía ser oída solo al mediodía. Para tomar el bocata o el “panino”.
  • Mezza Terza, que repicaba cuando se reunía el Senado Veneciano. Se entiende que la campana era una manera de convocar a la asamblea, igual que antes la Trottiera.
  • Renghiera, la más siniestra, que solamente se dejaba oir cuando había ejecuciones en el patíbulo instalado en la Piazzeta.

Espero que con este post y el anterior os hayan entrado ganas de ir a Venecia, tanto a los que habéis estado como a los que no.

Por cortesía de Riq, en este enlace hay fotos de las ruinas del Campanile.

62 cosas que no todo el mundo sabe acerca de la Torre Eiffel

17 agosto 2007

Torre Eiffel

Recupero un post de mi antiguo blog.

1. La Torre Eiffel mide 324 metros con la antena de radio (que mide 24 metros)

2. La Torre pesaba alrededor de 7.300 toneladas, si bien hoy en día se calcula su peso en más de 10.000. Esas 2.700 toneladas se deben a los restaurantes, museo y tiendas que se han añadido posteriormente.

3. En un principio iba a medir 350 metros, pero los vecinos de París se opusieron a ello.

4. Por dilatación térmica la Torre puede llegar a medir hasta 18 cm. más en verano que en invierno.

5. La oscilación lateral de la Torre como máximo es de 7 cm.

6. Para llegar arriba del todo habría que subir 1662 escalones. Para llegar al primer nivel es necesario subir 360. El primer y el segundo nivel están separados por 359 escalones. Los 979 restantes unen el segundo nivel y la cima. No están abiertos al público, por lo que debe usarse el ascensor obligatoriamente.

7. Cada cinco años se le aplican 50 toneladas de pintura para evitar la corrosión del material.

8. La Torre ha tenido varios colores, estando pintada al principio de amarillo. En 2005 se pintó de color marrón grisáceo.

9. El color del que está pintada la Torre no es homogéneo (más oscuro cuanto más arriba está), pero parece homogéneo por el efecto del contraste con el fondo .

10. Es posible votar (en el primer piso de la Torre) el color con el que se pintará la Torre la siguiente vez que se haga.

11. Tiene 2,5 millones de remaches.

12. La mitad de los remaches de la Torre son de seguridad.

13. Al construirse la Torre se temía que pudiera caerse, y se decidió incluir los remaches de seguridad.

14. La torre se inauguró el 31 de marzo de 1889 y fue abierta al público el 6 de mayo de ese año.

15. Los cimientos tienen una profundidad máxima de 30 metros.

16. Trabajaron en su construcción casi 200 obreros, que ensamblaron 18.000 piezas de hierro.

17. Un obrero falleció en la construcción de la Torre. Se ocupaba de la instalación de los ascensores.

18. Gustave Eiffel presentó su proyecto a otras ciudades antes que a París. Fue rechazado. Una de estas ciudades fue Barcelona.

19. Inicialmente, la Torre iba a estar en pie solamente mientras durara la Exposición Universal de París y unos pocos años más (hasta 1909).

20. Gustave Eiffel, uno de los ingenieros más famosos de la historia, fue rechazado en la Escuela Politécnica, por lo que estudió ingeniería química.

21. La familia Eiffel era de origen alemán, y cambiaron su apellido (Bonickhausen) por el de Eiffel a principios del Siglo XVIII.

22. Antes de construir la Torre Eiffel, Gustave Eiffel realizó numerosas obras civiles por medio mundo. Entre ellas se encuentra el Puente de Triana en Sevilla, o el Puente sobre el Duero en Oporto, además de varias obras en Sudamérica.

23. También es responsable de la construcción del “esqueleto” de la Estatua de la Libertad de Nueva York.

24. Eiffel estuvo implicado en un escándalo financiero del que salió finalmente absuelto. Fue el “Caso Lesseps”.

25. En sus últimos años, Eiffel se dedicó a la aerodinámica.

26. Hay quien dice que Gustave Eiffel era masón.

27. La construcción de la Torre duró 26 meses.

28. La Torre se salvó de ser destruida después de la Exposición universal de 1900 al instalar la Armada Francesa una antena de radio en su punto más alto.

29. Gustave Eiffel fue asistido en la construcción por los ingenieros Maurice Koechlin y Emile Nouguier y por el arquitecto Stephen Sauvestre.

30. La Torre es propiedad del Ayuntamiento de París, y lo explota una sociedad mixta, la “Société Nouvelle de l’Exploitation de la Tour Eiffel”.

31. La Torre está iluminada con 352 proyectores, de 1 KW cada uno, y para conseguir la actual iluminación con luces centelleantes, tiene 20.000 ampollas, de las que parpadean 800.

32. En la cumbre de la Torre hay 4 reflectores giratorios de xenón, de 6 KW cada uno.

33. Es la estructura más alta de París (la segunda es el Tour Montparnasse), y la quinta más alta de Francia.

34. Fue la edificación más alta del mundo hasta la construcción del Edificio Chrysler, Nueva York, en 1930. Curiosamente, ahora la Torre es más alta que el Chrysler (por la antena de 24 metros que se añadió a la Torre en 1900).

35. Es el monumento más visitado del mundo, con 6.428.441 visitas en el año 2005.

36. Desde su construcción más de 200 millones de personas la han visitado. Esta cifra se alcanzó en el año 2002.
37. Un rayo cayó sobre la Torre en 1902, y causó numerosos daños materiales.

38. Los coarquitectos de la Torre Eiffel fueron Emile Naugier, Maurice Koechlin y Stephen Sauvestre.

39. Guy de Maupassant era uno de los más acérrimos detractores de la Torre. Sin embargo, comía todos los días en el restaurante de la Torre (o eso dice la leyenda) porque “es el único sitio de París desde donde no se ve la Torre”.

40. Las medidas de seguridad adoptadas por Gustave Eiffel eran especialmente rigurosas (y no sólo para su época). La peligrosidad de la Torre era que, a diferencia de la mayoría de rascacielos, sólo tiene dos plantas intermedias.
41. En noviembre de 1913 el Observatorio de París logró establecer (y mantener durante un tiempo) un enlace radio con el Observatorio Naval de los Estados Unidos de América, en Arlington, Virginia.

42. Durante la ocupación nazi de París (1940-44) la Torre se utilizó para la difusión de la televisión alemana.

43. Poco antes de la toma de París por los nazis alguien cortó los cables de los ascensores, de manera que si Hitler quería subir al punto más alto de la Torre, tuviera que hacerlo andando. No fue posible encontrar un recambio para dichos cables debido a la guerra. Hitler no intentó subir en las escasas seis horas que pasó en París.

44. Prácticamente nada más llegar a París, unos soldados alemanes subieron una esvástica y la pusieron en la cima de la Torre. Por culpa de su excesivo tamaño, el viento se la llevó al poco tiempo. Fue sustituida por una más pequeña.

45. En los años de la ocupación, un resistente francés escaló hasta la cima (se supone que desde el nivel superior) para colocar la bandera tricolor francesa.

46. En 1910, a partir de medidas tomadas en la cumbre y el pie de la Torre, Theodor Wulf descubrió la radiación cósmica.

47. En 1925 Victor Lustig vendió la Torre Eiffel a un empresario metalúrgico. Luego, se fugó a Austria. Posteriormente, Lustig llevaría a cabo numerosas estafas, entre ellas una al famosísimo Al Capone. Lustig acabaría sus días en la prisión californiana de Alcatraz.

48. En el período 1925-1934 en la Torre estuvo instalado un anuncio luminoso de Citroen en cada una de las cuatro caras de la torre. Fue el anuncio luminoso más grande de su tiempo.(Ver foto)

49. En agosto de 1944, poco antes de la liberación de París, Hitler ordenó a su gobernador militar Dietrich von Choltitz (alemán, pero con antepasados franceses) demoler la Torre (así como arrasar el resto de la ciudad). Choltitz desobedeció a Hitler.

50. En 1956 un fuego dañó la parte superior de la Torre.

51. La actual antena se añadió en 1959.

52. El antiguo restaurante que había en la Torre se desmanteló en 1980, y fue montado de nuevo en Nueva Orleáns. Ahora se le conoce como el “Red Room Restaurant” (desconozco si sobrevivió al Huracán Katrina)

53. En la película de James Bond “Panorama para matar” el personaje de la actriz Grace Jones salta (y planea) desde una altura de más de 200 m.

54. En julio de 2003 hubo un fuego en el nivel superior de la Torre. Fue evacuada la Torre y extinguido el fuego en menos de 40 minutos. No hubo víctimas.

55. En 2005 se instaló en el primer nivel una pista de patinaje sobre hielo. Los patines se pueden alquilar ahí.

56. En 2003 se instaló un reflector que proyecta una imagen que (al parecer) tiene copyright. Por lo tanto, no se pueden publicar fotos de la Torre Eiffel de noche en bastantes países. (Esto suena un poco leyenda urbana. Si alguien lo puede confirmar o refutar, estaría muy agradecido)

57. Hay al menos 17 reproducciones de la Torre por el mundo. La más grande mide 333 metros (está en Tokio) y la más pequeña 3 metros (Paris, Michigan).

58. Cerca del extremo de la Torre se conservan unas habitaciones en las que vivió el propio Gustave Eiffel.

59. En 1980 la concesión de la Torre expiró y su titularidad volvió al Ayuntamiento de París. Se aprovechó la circunstancia para hacer una limpieza de objetos que habían sido añadidos a lo largo del tiempo. Se quitaron 1300 toneladas. También se cambiaron los ascensores entre el segundo nivel y la cima.

60. En 1889 se instalaron en la Torre varios instrumentos de medición, como barómetros, termómetros, y en 1909 un pequeño tunel del viento al pie de la torre.

61. La presión que ejerce sobre el terreno la Torre es de 4.5 kg/cm2. Lo que la convierte en una Torre bastante ligera.

62. Hay grabados en la Torre los nombres de 72 ilustres científicos franceses. Entre ellos Fresnel, Fourier, Ampere, Coulomb y Cauchy. La lista completa, aquí.

Otros:

Aquí la Torre en Google Maps.

 

Algunos planos del propio Eiffel se pueden ver aquí.

Aqui hay una webcam mirando a la Torre.

Bibliografía: [1],[2],[3],[4],[5],[6],[7],[8] y [9]


 

 

 

El hombre en la Luna

27 julio 2007

Me ha gustado este post de Microsiervos. Hablan del programa lunar soviético, y mencionan que, al ser los americanos los primeros en llegar a la Luna, los soviéticos optaron por negar que tuvieran ellos un programa lunar propio (y no por negar que los americanos hubieran llegado a la Luna). Creo que nos olvidamos de los rusos cuando pensamos en el programa Apolo.

Sirenas de las ambulancias

25 julio 2007

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En este fantástico post de AcusticaWeb hablan de los pros y los contras de reducir la potencia de las bocinas de las ambulancias. La web es muy recomendable, y el post sobre los fenómenos acústicos de Chichén Itzá (recientemente proclamada “Nueva séptima maravilla del mundo“) es magistral. En este post mío quiero destacar algunas cosas del post sobre el sonido de las ambulancias.

 

  1. A menos de 92 dB las sirenas de las ambulancias no funcionan porque no las oyes con la música del coche alta, según un estudio reciente. Actualmente, emiten a 102 dB. Para que nos hagamos una idea, el umbral del dolor está en 134 dB, a 100 metros de un avión despegando tendríamos 110 dB, y una conversación normal con otra persona (si hablas con tu perro no conversas, monologas) unos 50 dB.
  2. Como dicen en el post, esta potencia se puede bajar por la noche, ya que el ruido ambiental disminuye mucho. No sabemos por qué no se hace. Hay muchas ciudades con un ruido nocturno (y diurno) insoportable. Si se puede bajar el nivel de ruido, se agradecería. Además, los atascos nocturnos son muy raros, por lo menos a partir de una determinada hora.
  3. En París usan un tono más bajo, que se oye igual, pero no es tan molesto. Esto es otra gran idea. Quizá tenga un coste de aclimatación alto, pero se puede reducir con campañas informativas.
  4. La que más me gusta: usar bocinas direccionales para que la onda sonora se dirija en el sentido de la circulación de la ambulancia. Esto tiene la ventaja de que si estás durmiendo en el quinto piso te llega poco el ruido, pero tiene el inconveniente de que es poco eficiente si la ambulancia tiene que hacer muchos giros o quiebros (cosa habitual, por otro lado, y más en ciudades no planificadas y con mucho tráfico, como Madrid o Roma).
  5. Sensores en los coches que avisan de la presencia de una ambulancia. Esto está bien, pero encarece el coche (aunque el sensor cueste 1 € y la electrónica asociada otro euro, los fabricantes dirán que hay que subir el precio 200€). Sale mejor lo de la bocina direccional.

Espero que os haya gustado este post, y que visitéis AcusticaWeb.